UNIVISION, EEUU.- El resumen del caso por parte de los fiscales no nombra directamente al presidente Hernández, sino que lo incluye como ‘CC-4’ o Coconspirador-4. Sin embargo, el contexto no deja dudas sobre su identidad, pues alega que la persona es «hermano del acusado» y ganador de las elecciones presidenciales de 2013.
En su defensa, Hernández ha sugerido que las acusaciones se basan únicamente en el testimonio de Ardón, a quien se le identifica como Testigo Cooperante-3,o ‘CW-3’, por sus siglas en inglés, y quien fue acusado de cargos de tráfico de drogas en enero y ahora parece estar cooperando con los fiscales.
«De lo que verdaderamente se trata es de las declaraciones como testigo de un narcotraficante en un caso que no está relacionado directamente conmigo», dijo Hernández en una conferencia de prensa después de que las acusaciones se hicieron públicas.
Los fiscales acusan al presidente Hernández de haberle solicitado sobornos a Ardón para convertirse en presidente del Congreso primero y luego de la República, a cambio de protección, la cual presuntamente también le proporcionó a su hermano Tony y otros coconspiradores. Los exfiscales del Distrito Sur de Nueva York dijeron que las acusaciones contra Hernández — solicitud de sobornos a cambio de protección — podrían ser suficientes para un enjuiciamiento si hay suficientes pruebas contra él.
«Si se hace con el conocimiento y la comprensión de que esos actos se realizan para promover, facilitar o continuar el tráfico de drogas, todo eso sería parte de la conspiración de tráfico de drogas, especialmente cuando los pagos se hacen con el dinero procedente de las drogas», dijo Rebecca Monck Ricigliano, exfiscal de distrito y antigua jefa de la Unidad de Narcóticos.
Aunque es cierto que muchas de las acusaciones que se describen en el documento se basan en el testimonio de Ardón, la participación de Hernández en la conspiración fue corroborada en parte por otro testigo colaborador, a quien se le identifica como CW-4, un exoficial de policía hondureño que estuvo involucrado en el tráfico de drogas. Según el documento, el contacto principal de CW-4 era «un oficial de alto rango en la Policía Nacional de Honduras», quien también es primo de Hernández.
CW-4 le brindó protección para los envíos de drogas, así como «información confidencial sobre las fuerzas del orden» a la conspiración a cambio de dinero, promociones y protección, dicen los fiscales. Antes de su extradición, CW-4 se reunió con el primo de Hernández, quien presuntamente le dijo que ya no podía ser protegido «debido al interés de Hernández en buscar la reelección».
Después de la publicación del resumen de los fiscales de Nueva York sobre el caso contra Tony Hernández, surgieron fotos en los medios hondureños de Ardón con Juan Orlando Hernández. Aunque las fotos establecieron que los dos hombres sí se habían reunido, no prueban mucho más que eso, ya que, antes de su caída, Ardón era un miembro influyente del Partido Nacional de Hernández.
Ardón, exalcalde de El Paraíso en la provincia noroccidental de Copán, presuntamente colaboró con Joaquín El Chapo Guzmán, el jefe condenado del Cartel de Sinaloa en México. Según los informes, construyó un ayuntamiento que se asemeja a la Casa Blanca,que tenía incluso un helipuerto en el techo.
Ardón fue acusado en Estados Unidos por delitos de tráfico de drogas y armas a gran escala, incluido el uso de un laboratorio de cocaína, así como una pista de aterrizaje clandestina que se utilizaba para recibir aviones cargados de drogas de América del Sur. «Ardón y otros proveían las fuerzas de seguridad fuertemente armadas para los envíos de cocaína que se realizaban dentro de Honduras, incluyendo miembros de la Policía Nacional de Honduras y narcotraficantes armados con ametralladoras, entre otras armas», dijeron los fiscales cuando fue acusado en enero.





