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Análisis de InSight Crime: Acusación de EE. UU. detalla aventuras de Maduro en el narcotráfico

Fiscales estadounidenses acusaron de narcotráfico y corrupción al presidente de Venezuela Nicolás Maduro y a sus aliados más cercanos, lo que refuerza la reputación de la atribulada nación como Estado mafioso.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos formuló cargos contra Maduro y 14 altos funcionarios venezolanos, incluidos jefes militares y el presidente del Tribunal Supremo, quienes presuntamente usaron sus cargos para forrarse “los bolsillos con dinero de la droga”, según afirmó el fiscal general estadounidense William Barr en una conferencia de prensa el 26 de marzo.

El pliego de cargos contra Maduro detalla una relación de décadas entre su círculo más cercano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para facilitar el narcotráfico en la región. Junto con Maduro, se expidió un pliego de cargos contra los altos mandos de las ex-FARC Mafia, Luciano Marín Arango, alias “Iván Márquez” y Seuxis Pausias Hernández, alias “Jesús Santrich”.

A mediados de los 2000, Maduro usó su poder como canciller de Venezuela para mantener abierta la frontera con Colombia para el narcotráfico, alega la acusación. Maduro presuntamente negoció con la guerrilla de las FARC el pago de dinero y armas a cambio de que incrementaran la producción de cocaína. Y en una ocasión, Maduro recibió US$5 millones para ayudar a las FARC a lavar dinero del narco mediante la compra de equipos agrícolas a Malasia, especifica la acusación.

Algunos funcionarios que han sido aliados cercanos de Maduro también fueron nombrados en la acusación, entre ellos el exdirector de inteligencia militar, Hugo Carvajal Barrios, alias “El Pollo”, y el expresidente de su Asamblea Nacional, Diosdado Cabello. Ambos trabajaron con Clíver Alcalá Cordones, un general retirado del Ejército, en la supervisión de grandes cargamentos de cocaína, y el suministro de ametralladoras, lanzamisiles y municiones a las FARC, afirmaron los fiscales.

Después de que las autoridades francesas confiscaran un cargamento de cocaína de 1,3 toneladas en un vuelo de Air France, a pocos meses de su llegada a la presidencia, sigue la acusación, Maduro autorizó la detención de varios oficiales de bajo rango del ejército en un esfuerzo por desviar la atención del público y las autoridades.

En una acusación aparte, expedida también el 26 de marzo, se señala al ministro de la Defensa venezolano Vladimir Padrino López de realizar operaciones narcotraficantes en Honduras, Belice, Guatemala y México.

“[Ellos] suministraron códigos de autorización y coartadas para los aviones y lanchas que transportaban los cargamentos al inicio de su trayecto hacia Estados Unidos”, señaló el fiscal del Distrito Sur de Nueva York Geoffrey Steven Berman.

Maikel Moreno, presidente del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, está acusado en otra imputación por lavado de dinero y otros delitos financieros en conexión con al menos 20 casos que presuntamente arregló a cambio de pagos en efectivo.

Los registros bancarios obtenidos por los fiscales muestran que entre 2012 y 2016, Moreno gastó más de US$600.000 en autos, joyas y otros artículos de lujo en el área de Miami pese a que alegaba que sus ingresos no superaban los US$12.000 al año.

En 2017, Moreno ordenó la expropiación de la planta de General Motors, en el entendido de que se beneficiaría personalmente de su venta. En otra ocasión, recibió como regalo una “lujosa residencia” en el barrio El Hatillo de Caracas, tras ayudar a desestimar un caso de fraude contra la petrolera estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PdVSA), según los documentos que lo incriminan.

Junto con los pliegos de cargos, el Departamento de Estado anunció recompensas hasta de US$15 millones por información que conduzca a la captura o condena de Maduro. También prometió US$10 millones de recompensa por Cordones, Carvajal Barrios y Cabello.