Curioso e Increíble Honduras La nota roja

HECHOS DE UN CRIMEN.

HECHOS
DE UN CRIMEN.
Eran aproximadamente las 3 y 30 de la tarde, Dylan Esnayder, un niño de 4 años, vivaracho, inquieto y muy inteligente estaba con su mamá Daniela Munguia en el pequeño apartamento que alquila en los bajos de la casa ubicada frente a la carretera de tierra que conecta con la carretera pavimentada de Milton Bight.
A eso de las 4:00 de la tarde, Daniela ya empieza a preocuparse porque Dylan, en un abrir y cerrar de ojos se fue de su lado y empezó a preguntar a los vecinos cercanos, si lo habían visto.
Alarmados, poco a poco los pobladores de Milton Bight se fueron sumando a la búsqueda. Se informó a la Policía Nacional del hecho y se presentaron a las 8:00 de la noche varios elementos, incluso llevaron un perro amaestrado al que le hicieron olfatear una prenda del niño para seguir rastros del niño, pero alegaron que ellos tenían que esperar 24 horas para buscarlo y que tenían otros asuntos que resolver y se retiraron.
La busqueda por parte de los vecinos continuó hasta altas horas de la noche, pero no fue, sino hasta las 7:30 de la mañana que 2 de los jóvenes que eran parte de la búsqueda, lo hallaron entre un matorral, al otro lado de una Loma y a unos 500 metros de la casa.
La Policía llegó nuevamente y una hora y media después se presentaron él Médico Forense y los Técnicos del Ministerio Público y realizaron el levantamiento Cadavérico de Dylan y ordenaron trasladarlo a la desvencijada morque del Hospital de Roatán, sin embargo, los familiares protestaron y en un vehículo blanco propiedad del tío de Dylan, lo llevaron hacía Juticalpa, aproximadamente a más de un kilómetro de distancia y lo introdujeron en la Iglesia Emanuel de las Asambleas de Dios, hasta donde llegaron los Policías, Médico Forense y los Técnicos para tratar de convencer a la familia de la importancia de hacerle la autopsia al cuerpo, pero todo fue en vano, y lo único que pudieron hacer, fue tomar muestras líquidas y otras que quedaron en las ropitas del niño para remitirlas a Medicina Forense en La Ceiba.
Mucha gente se solidarizó con la familia y no permitieron que el cuerpo de Dylan lo llevarán, ya que desconfian de que no pudieran velarlo y sepultarlo.
Los Regidores Terel Alas, Álex Ávila y Storling Lucas se presentaron a dar sus muestras de pesar y Lucas le ofrendó a la familia, el ataud y la sepultura para que se le diera cristiana sepultura en el sercano cementerio de Juticalpa.
Se espera que éste abominable crimen no quede impune, pero también se sospecha que alguien conocido o de confianza del niño lo pudo haber llevado engañado para cometer tan horrendo hecho, ya que su cuerpo presentaba varios golpes.
Descanse en Paz Dylan Esnayder Munguia González y resignación cristiana a su familia.