Economía Educación Food & Drinks Tendencias

Hoteleros esperan a turistas este feriado

Desde hace medio año, el sector hotelero se viene preparando para aprovechar turismo interno y el circulante que se mueva con los miles de visitantes que se disponen a desplazarse a destinos de playa en Semana Santa.

Los burócratas se tomarán se tomarán toda la semana de asueto, los trabajadores del sector privado lo harán desde el Miércoles Santo al mediodía, luego todas las actividades retornan a la normalidad.

Pero las expectativas son bajas debido a la crisis económica y el temor al contagio de la COVID-19, reconocen los hoteleros que esperan este feriado como “agua de mayo”, ya que llevan un año sin ingresos importantes luego de ser el sector más golpeado por la pandemia.

Hasta ayer los reportes de ocupación andaban por arriba del 80 por ciento, dijo la empresaria hotelera, Dina Núñez. Comentó que la idea es que los trabajadores hoteleros no teman al coronavirus, pero que sí acaten todas las medidas de bioseguridad que se han tomado para evitar el contagio del virus que, de acuerdo a epidemiólogos, la COVID-19, se encuentra en una etapa de meseta extendida con altibajos sin descensos significativos.

Para asegurarles a los visitantes una acogida segura, Núñez contó que han puesto en práctica los protocolos de bioseguridad que implican el uso permanente del cubrebocas, lavando constante de manos con agua y jabón, además, del uso de gel antibacterial y el distanciamiento físico de hasta dos metros.

“Todos los hoteles a nivel nacional ya estamos listos, tienen las reglas claras de acuerdo a nuestro protocolo. También estamos educando al cliente, cuando hace su reserva le explicamos cuales son las reglas”, acotó Núñez.

Con los pocos ingresos que reciban la próxima semana, apagarán una sequía financiera de hace 12 meses, dado que el asueto de la Semana Mayor del 2020 y el feriado Morazánico se echaron a perder por la pandemia y los desastres naturales.

La ocupación en los hoteles de playa o que ofrecen cabañas tendrán mayor capacidad de acogida, ya que este tipo de infraestructura evita el contacto físico entre las “burbujas familiares”.

Mientras que en los hostales encerrados habrá mayor menor oferta de habitaciones disponibles, ya que deberán vender solo un 50 por ciento de la capacidad instalada, mencionó la entrevistada.