Cuadrillas especializadas que tendrán la responsabilidad de detectar conexiones ilegales, inspeccionar medidores, verificar irregularidades en el consumo y ejecutar la suspensión del servicio a quienes sean sorprendidos robando energía.
Tegucigalpa, Honduras. El Gobierno de Honduras anunció el inicio de una nueva estrategia para combatir el hurto de energía eléctrica y reducir las millonarias pérdidas que afectan a la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), una problemática que durante años ha debilitado las finanzas de la estatal y limitado su capacidad para mejorar el servicio a nivel nacional.
El ministro de Finanzas, Emilio Hernández Hércules, informó que la ENEE, a través de la Unidad Técnica de Control de Distribución (UTCD), puso en marcha el proceso de licitación para contratar cuadrillas especializadas que tendrán la responsabilidad de detectar conexiones ilegales, inspeccionar medidores, verificar irregularidades en el consumo y ejecutar la suspensión del servicio a quienes sean sorprendidos robando energía.
La iniciativa representa uno de los proyectos más importantes impulsados por la administración del presidente Nasry Asfura, quien ha colocado la reducción de pérdidas eléctricas entre las prioridades de su agenda para recuperar la estabilidad financiera de la empresa estatal y disminuir el impacto económico que durante años ha provocado el fraude eléctrico.
Operativos en todo el país
Según explicó Hernández Hércules, las cuadrillas no solo realizarán inspecciones técnicas sobre la infraestructura de distribución, sino que también tendrán la facultad de verificar medidores, identificar conexiones clandestinas y proceder con el corte del suministro eléctrico cuando se compruebe el hurto de energía.
El funcionario indicó que estos equipos serán contratados mediante un proceso de licitación pública con el propósito de garantizar que cuenten con el personal capacitado, la tecnología y el equipo necesario para desarrollar un trabajo eficiente en todo el territorio nacional.
La implementación del plan había permanecido pendiente debido al proceso de liquidación del desaparecido Programa Nacional para la Reducción de Pérdidas (PNRP), estructura que anteriormente estaba encargada de ejecutar este tipo de acciones dentro de la ENEE.
Ahora, una vez concluya el inventario de los bienes y recursos del antiguo programa y se adjudique el contrato para las nuevas cuadrillas, el Gobierno prevé iniciar una intervención masiva en distintas regiones del país.
La zona norte, entre las más afectadas
El titular de Finanzas reconoció que la ENEE ya posee información sobre las áreas donde históricamente se registran los mayores niveles de pérdidas eléctricas.
«Tenemos claridad de cuáles son los lugares donde hay más pérdidas, muy particularmente en la zona norte. También las hay en Tegucigalpa, en la zona sur y sus alrededores», manifestó.
Aunque evitó mencionar municipios específicos, señaló que las acciones serán desarrolladas en todo el país y estarán orientadas tanto a consumidores residenciales como comerciales e industriales.
Aplicación de la ley sin distinción
Hernández Hércules aseguró que la estrategia será aplicada de manera uniforme y que no habrá diferencias entre personas naturales y empresas.
El funcionario sostuvo que el combate al fraude eléctrico debe alcanzar tanto a pequeños consumidores como a grandes usuarios que incurran en conexiones ilegales o alteraciones de los sistemas de medición.
Asimismo, enfatizó que donde existe un mayor consumo eléctrico también pueden encontrarse pérdidas económicas más elevadas, por lo que las inspecciones abarcarán todos los sectores.
Un problema que cuesta millones cada día
Las pérdidas de energía representan uno de los principales desafíos financieros de la ENEE. De acuerdo con las cifras oficiales presentadas por el Gobierno, actualmente la empresa estatal pierde alrededor de 40 millones de lempiras diarios, producto de una combinación de fallas técnicas en la red y pérdidas no técnicas derivadas del robo de electricidad, manipulación de medidores, conexiones clandestinas y facturación irregular.
Esa situación ha reducido considerablemente la capacidad financiera de la empresa para invertir en mantenimiento, expansión de la red y modernización de la infraestructura eléctrica.
Especialistas del sector energético han advertido en diferentes ocasiones que el elevado porcentaje de pérdidas obliga a la estatal a destinar importantes recursos para cubrir energía que se compra, pero que finalmente no logra ser facturada ni recuperada económicamente.
Recuperar la sostenibilidad financiera
El Gobierno considera que la contratación de estas cuadrillas permitirá fortalecer los controles sobre la distribución de energía y mejorar los ingresos de la ENEE mediante la reducción del fraude.
La expectativa oficial es que, una vez entren en funcionamiento los nuevos equipos de inspección, disminuyan progresivamente las pérdidas económicas y se fortalezca la sostenibilidad financiera de la empresa, uno de los principales retos que enfrenta el sistema eléctrico nacional.
Además del combate al hurto de energía, las autoridades esperan que la estrategia contribuya a generar una mayor cultura de pago entre los usuarios y reduzca las prácticas ilegales que durante años han afectado la operación de la estatal.
Con la ejecución de este operativo nacional, la administración del presidente Nasry Asfura busca convertir la lucha contra las pérdidas eléctricas en uno de los pilares para la recuperación de la ENEE, una institución cuya estabilidad resulta clave para garantizar el suministro eléctrico y el desarrollo económico del país.






