TEGUCIGALPA.- Con una maniobra digna de admirar, el piloto de una avioneta que se había quedado sin tren de aterrizaje logró caer en la pista del aeropuerto de Toncontín, uno de los más peligrosos del mundo, sin que una tan sola persona saliera ilesa.
De acuerdo a las autoridades locales, la aeronave salió de Tegucigalpa con rumbo a Belice.
Wilfredo Lobo, director de Aeronáutica Civil, indicó que la avioneta era una bimotor Piper PA 13 Cheyenne, la cual salió de Tegucigalpa a eso de las nueve de la mañana.
Pocos minutos después de alzar vuelo, el piloto, un coronel llamado Jorge Portillo Rojas, se percató que dos de las ruedas del tren de aterrizaje presentaron desperfectos mecánicos, por lo que consideró que lo más seguro era regresar por donde había venido.
El experimentado coronel sobrevoló la capital del país por varios minutos para quemar combustible y así reducir las posibilidades de un incendio o explosión al aterrizar de emergencia.
Con una sola llanta tocó tierra, la aeronave derrapó y luego de una ala tocara suelo también se salió de la pista, pero por fortuna no sufrió daños importantes y todos a bordo resultaron ilesos.
Los pasajeros fueron identificados como William Liston Pitman, de Estados Unidos. Y los hondureños David Ricardo Bueso Anduray y Victor Samuel Wilson.





