La Casa Blanca dejó entrever que Estados Unidos mantendrá una estrategia de asesinatos selectivos contra organizaciones criminales en América Latina, al considerar que estos grupos representan una amenaza comparable a la de organizaciones terroristas internacionales.
La postura fue dada a conocer a través de una declaración enviada al diario The Washington Post, en la que la portavoz de la Casa Blanca, Olivia Wales, aseguró que la administración estadounidense aplica un mismo enfoque de seguridad tanto a terroristas motivados por razones ideológicas como a organizaciones criminales dedicadas al lucro.
Según Wales, el gobierno estadounidense continuará con la identificación y neutralización de grupos que tengan la capacidad de planificar o ejecutar ataques contra ciudadanos estadounidenses, independientemente de su naturaleza.
“Estados Unidos continuará identificando y neutralizando a cualquier grupo que tenga la intención y la capacidad de planificar ataques contra estadounidenses, ya sean carteles mortíferos que han envenenado a millones de estadounidenses o yihadistas”, expresó la portavoz en declaraciones recogidas por The Washington Post.
La posición de la Casa Blanca refleja una política de seguridad que equipara las amenazas provenientes del crimen organizado transnacional con las de grupos extremistas, en un contexto de creciente preocupación por el tráfico de drogas y la violencia vinculada a los carteles que operan en varios países de América Latina.
Las declaraciones de Olivia Wales surgen en medio del debate sobre las herramientas que Estados Unidos podría emplear para combatir a las organizaciones criminales que participan en el narcotráfico y otras actividades ilícitas, especialmente aquellas que, según Washington, representan riesgos directos para la seguridad nacional y para los ciudadanos estadounidenses.
Aunque la administración no detalló operaciones específicas ni mencionó países en particular, el mensaje enviado a The Washington Post deja claro que la estrategia antiterrorista continuará siendo utilizada como marco de referencia para enfrentar a los grupos criminales considerados una amenaza para Estados Unidos.






