Columnas Sucesos

Doctor Carlos Coello, el médico del pueblo que murió por servir

12 junio, 2021 

El galeno, junto a sus hijos Carlos David Coello Escoto y Ana Gabriela Coello Escoto.

¿CÓMO SE CONTAGIÓ?

Vivía un buen momento, se sentía feliz, pero en un abrir y cerrar de ojos, el coronavirus esperó el más mínimo descuido y con sigilo y sin ser invitado entró a su vida.

“Estaba trabajando y contaba que atendía a muchos pacientes con COVID-19”, cuenta su dolida compañera de hogar, quien aún no asimila que se haya ido tan pronto.

No se sabe a ciencia cierta cómo se contagió, pero un segundo bastó para que su vida cambiara y en cuestión de días estuviera recluido en la sala COVID-19 del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS).

“Creemos que fue en el Clíper de El Sitio, porque ahí recibió a muchos pacientes con coronavirus”, considera Ángela, quien dice aún no poder recuperarse de su gran pérdida.

“Nunca se quitó la mascarilla, llegaba a la casa, se bañaba, se cambiaba; nos insistía mucho en el lavado de las manos, la distancia social y todas esas cosas”, revela su compañera de hogar, aún sin entender lo que pasó.

El 4 de febrero el galeno comenzó a sentir síntomas, los que gracias a su experiencia, rápido identificó. “Fuimos a hacernos la prueba de covid y dimos positivo ambos. Se estuvo tratando en casa, pero el 10 de ese mismo mes tuvimos que ingresarlo al IHSS con complicaciones”.

El día menos esperado llegó y la mañana del 14 de marzo Ángela recibió la llamada que no quería contestar, pues su corazón se anticipó a las palabras de aquel médico que le informaba que ese día, a las 5:30 de la mañana su amado doctor Coello había partido de este mundo.

“Esa es la llamada más triste que he recibido, la que nunca esperé recibir”, asevera la entrevistada, quien asegura que desde ese día la vida no es la misma para ella.

El dolor se apoderó de la familia, que tenía entonces que prepararse para despedir al más alegre y servicial doctor.