El Marathón volvió a demostrar que cuenta con profundidad en su plantilla y que su buen momento no depende exclusivamente de sus figuras habituales.
Choloma, Cortés — 16 de agosto de 2026. Con una alineación plagada de jóvenes y varios jugadores que habitualmente esperan su oportunidad en la banca, el conjunto verdolaga derrotó 1-0 al CD Choloma en el estadio Rubén Deras, gracias a un gol agónico que llegó en el último minuto del tiempo de descuento.
El triunfo permitió al equipo dirigido por el argentino Silvio Rudman mantener su paso perfecto en el torneo Apertura de la Liga Nacional y, al mismo tiempo, llegar con confianza renovada al compromiso internacional que tendrá a mitad de semana frente al Alianza de El Salvador, por la Copa Centroamericana.
Marathón afrontó el encuentro con una clara prioridad: administrar esfuerzos y dar descanso a varios de sus habituales titulares pensando en el calendario internacional. La decisión abrió una oportunidad para los futbolistas jóvenes, quienes tuvieron la responsabilidad de responder en una cancha complicada y ante un Choloma que necesitaba aprovechar las circunstancias para conseguir un resultado positivo.
Sin embargo, el equipo local, dirigido por Héctor Vargas, no consiguió transformar sus ocasiones en goles y terminó pagando muy caro su falta de contundencia frente al arco defendido por los sampedranos.
Un primer tiempo con pocas emociones
Durante la primera mitad, el encuentro se caracterizó por la intensidad en el mediocampo, pero las ocasiones claras de gol fueron escasas. Marathón, pese a presentar un cuadro alternativo, intentó manejar el balón y encontrar espacios mediante ataques rápidos, mientras Choloma buscaba imponer condiciones aprovechando su condición de local.
Una de las primeras aproximaciones importantes de los verdes llegó mediante Odin Ramos, quien probó suerte con un remate de larga distancia que llevó peligro sobre la portería local.
Más tarde, Isaac Castillo estuvo cerca de abrir el marcador con un tiro libre. El lanzamiento exigió al máximo al guardameta Mariano Pineda, quien tuvo que emplearse a fondo y realizar una espectacular intervención para evitar que el balón terminara en el fondo de la red.
Choloma también tuvo sus oportunidades, aunque careció de precisión en los metros finales. Lautaro Ferreira dispuso de una ocasión favorable con un remate de cabeza frente al marco, pero su definición salió desviada.
Poco después, Aldo Fajardo tuvo otra posibilidad para adelantar a los locales. El atacante recibió en una posición favorable frente al arco, pero su disparo se marchó elevado, dejando escapar una de las mejores oportunidades del primer episodio.
El marcador se mantuvo 0-0 al descanso y el partido quedó abierto para una segunda parte en la que Choloma estaba obligado a mejorar su definición si quería aprovechar la rotación realizada por el conjunto sampedrano.
Choloma tuvo el triunfo en sus manos
En el complemento, los dirigidos por Héctor Vargas encontraron mayores espacios y comenzaron a acercarse con más peligro al área de Marathón. La oportunidad de derrotar a un equipo verdolaga con una formación alternativa parecía estar al alcance de los locales.
El gran protagonista de las ocasiones desperdiciadas fue nuevamente Aldo Fajardo, quien tuvo hasta tres oportunidades claras para romper el empate. Sin embargo, el delantero no logró concretar ninguna de ellas y permitió que Marathón permaneciera con vida en un partido que pudo haberse inclinado a favor del conjunto maquilero.
Choloma continuó presionando y estuvo cerca del gol mediante Lautaro Ferreira. El atacante conectó un remate de cabeza que superó al guardameta verdolaga, pero el poste terminó convirtiéndose en aliado de los visitantes y evitó la caída de su portería.
Las oportunidades comenzaron a acumularse para los locales, pero el gol nunca llegó. La falta de efectividad terminó convirtiéndose en el principal enemigo de Choloma, que dejó escapar ocasiones que posteriormente tendrían un enorme peso en el resultado final.
Marathón, por su parte, resistió y esperó su momento. Con el paso de los minutos, el empate parecía convertirse en el desenlace inevitable de un partido en el que los visitantes habían conseguido competir pese a las numerosas modificaciones en su alineación.
Gol en el último suspiro
Cuando todo apuntaba a que ambos equipos repartirían puntos, llegó la jugada que cambió por completo la historia del encuentro.
En el último minuto del tiempo de descuento, Marathón consiguió un tiro libre que terminó siendo decisivo. El lanzamiento fue enviado hacia el área y el defensor Jonathan Paz logró desviar el balón lo suficiente para cambiar su trayectoria y dejar sin posibilidades al guardameta Mariano Pineda.
El balón terminó en el fondo de la portería y desató la celebración de los jugadores verdolagas, que consiguieron un triunfo prácticamente en la última jugada del compromiso.
El 1-0 fue un duro golpe para Choloma, especialmente por las numerosas oportunidades que tuvo durante la segunda mitad. Los locales estuvieron cerca de conseguir la victoria en varias ocasiones, pero terminaron sufriendo una derrota que deja nuevamente en evidencia la importancia de aprovechar las oportunidades frente al arco rival.
Para Marathón, en cambio, el resultado tiene un valor especial. No solamente consiguió sumar una nueva victoria en el campeonato, sino que lo hizo utilizando un plantel alternativo y sin comprometer demasiado a sus futbolistas principales de cara al desafío internacional.
Marathón mantiene el paso perfecto
El conjunto sampedrano continúa así con una marcha impecable en el torneo Apertura. El triunfo representa además un importante impulso anímico antes de su siguiente compromiso, en el que enfrentará al Alianza de El Salvador por la Copa Centroamericana.
Silvio Rudman consiguió administrar su plantilla y darle minutos a varios jóvenes sin renunciar al objetivo principal: ganar. Aunque el funcionamiento colectivo no alcanzó el brillo mostrado en otros encuentros, el resultado terminó favoreciendo a un Marathón que encontró la diferencia cuando el partido parecía destinado al empate.
La victoria también refuerza la confianza de un grupo que afronta un calendario exigente entre la competencia local y el torneo internacional. Para el cuerpo técnico, contar con jugadores capaces de responder cuando reciben una oportunidad puede resultar determinante durante una temporada en la que el desgaste físico será constante.






