TEGUCIGALPA.- El panorama legal de la exprimera dama Rosa Elena de Lobo se vuelve cada vez más oscuro. En la audiencia inicial participaron dos testigos protegidos que dieron cuenta de cómo les dieron instrucciones de hacerse pasar por zapateros para recolectar pagos con fondos públicos para la supuesta elaboración de zapatos para niños hondureños de escasos recursos.
Los dos testigos mantuvieron su identidad oculta durante la audiencia para su protección.
“Había contratos por 150,000 lempiras, cambiaban los cheques y luego regresaban el dinero a funcionarios del Despacho de la Primera Dama y por ello recibían un pago. La involucran a ella directamente”, dijo una fuente anónima que participó en la audiencia.
Tanto a Rosa Elena de Lobo como a su cuñado Mauricio Mora son acusados de nueve delitos de malversación de caudales públicos, lavado de activos y asociación ilícita.






