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Ana Julia Quezada, la mujer que confesó haber matado a Gabriel Cruz, el hijo de 8 años de su pareja

📷 «Que Dios me perdone»: el juicio a la mujer que mató al hijo de su pareja y trató de suicidarse porque no aguantaba la presión

Este miércoles siguió el juicio contra Ana Julia Quezada, la mujer que confesó haber matado a Gabriel Cruz, el hijo de 8 años de su pareja. La mujer está acusada de haber enterrado el cadáver y luego sacarlo para burlar a la policía, aunque la descubrieron trasladando el cadáver en su auto.
UNIVISION

11 SEP 2019 – 11:25 AM EDT

El lunes comenzó el juicio contra Ana Julia Quezada, la mujer que confesó haber matado a Gabriel Cruz, el hijo de ocho años de su pareja.
El lunes comenzó el juicio contra Ana Julia Quezada, la mujer que confesó haber matado a Gabriel Cruz, el hijo de ocho años de su pareja. Crédito: Carlos Barba/EFE.
El menor, conocido como Pescaíto por su pasión por los animales marinos, desapareció el 27 de febrero de 2018 en la pequeña población del sur de España, después de haber estado en casa de su abuela. Durante 12 días, todo el mundo se movilizó para localizarlo, incluida Ana Julia Quezada, que se mostraba muy afectada incluso ante los medios (en la imagen a la derecha junto a Ángel Cruz, padre del niño). Crédito: Carlos Barba/EFE
El cadáver finalmente se encontró en el maletero del auto de Quezada con síntomas de haber sido asfixiado, según la documentación judicial. Ella misma declaró en el juicio que lo había asfixiado, aunque dijo que no era su intención matarlo. Según explico, el niño la llamó "fea" y le dijo que se fuera a su país.
El cadáver finalmente se encontró en el maletero del auto de Quezada con síntomas de haber sido asfixiado, según la documentación judicial. Ella misma declaró en el juicio que lo había asfixiado, aunque dijo que no era su intención matarlo. Según explico, el niño la llamó «fea» y le dijo que se fuera a su país. Crédito: Carlos Barba/EFE
"Simplemente le tapé la boca, no quería hacerle daño al niño, quería que se callara", declaró Quezada. La acusada afirmó ante el tribunal que utilizó las dos manos para asfixiar al niño, aunque no recuerda si ejerció una fuerza "desproporcionada" para callarle, ya que "fueron momentos muy rápidos, estaba muy nerviosa".

«Simplemente le tapé la boca, no quería hacerle daño al niño, quería que se callara», declaró Quezada. La acusada afirmó ante el tribunal que utilizó las dos manos para asfixiar al niño, aunque no recuerda si ejerció una fuerza

«Le tapé la boca y la nariz con la mano, de lo demás no me acuerdo, cuando lo dejé ya no respiraba», añadió en el juicio. «Cuando le solté le puse la mano en el pecho y ya no respiraba. Me quedé ahí un rato y después me puse a fumar como loca. Salía, entraba, no sabía lo que hacía. Veo una pala y decido hacer un agujero», confesó este miércoles.
Una vez muerto, tomó una pala y lo enterró, según contó de manera fría ante el jurado, según indicó el diario <i><a href="https://www.elmundo.es/andalucia/2019/09/10/5d775c5dfc6c831e1c8b466c.html" target="_blank"> El Mundo</a></i>. "Fui a coger el hacha porque se le quedó una manita fuera a Gabriel... Le golpeé con la zona cortante. Creo que le di uno, con la cabeza girada, mirando a otro lado... No pude y ya le tapé con la tierra. Se veía un bulto y yo lo allané, lo emparejé", explicó. En la imagen, los padres del niño durante los días en los que se lanzó su búsqueda.
Una vez muerto, tomó una pala y lo enterró, según contó de manera fría ante el jurado, según indicó el diario El Mundo. «Fui a coger el hacha porque se le quedó una manita fuera a Gabriel… Le golpeé con la zona cortante. Creo que le di uno, con la cabeza girada, mirando a otro lado… No pude y ya le tapé con la tierra. Se veía un bulto y yo lo allané, lo emparejé», explicó. En la imagen, los padres del niño durante los días en los que se lanzó su búsqueda. 
Para despistar a los investigadores, colocó una franela en otro lugar. Ella misma la entregó a la Policía, que sospechó de ella dado que estaba completamente seca pese a las lluvias que azotaron la zona en los últimos días. Crédito: Carlos Barba/EFE.
Finalmente, la acusada tuvo miedo de que descrubrieran el cuerpo y decidió desenterrarlo. Como ya las autoridades la vigilaban, vieron cómo sacó un bulto de la finca familiar donde había escondido el cadáver. Posteriormente, los agentes la pararon cuando iba en el auto y pudieron comprobar al abrir la cajuela que dicho bulto era el cuerpo del niño de 8 años. En la imagen, la madre de Gabriel Cruz, Patricia Ramírez, este martes, a su llegada al juicio.
Finalmente, la acusada tuvo miedo de que descrubrieran el cuerpo y decidió desenterrarlo. Como ya las autoridades la vigilaban, vieron cómo sacó un bulto de la finca familiar donde había escondido el cadáver. Posteriormente, los agentes la pararon cuando iba en el auto y pudieron comprobar al abrir la cajuela que dicho bulto era el cuerpo del niño de 8 años. En la imagen, la madre de Gabriel Cruz, Patricia Ramírez, este martes, a su llegada al juicio.

Los miembros del jurado pudieron escuchar también cómo las parejas que Quezada tuvo en España la definieron como una persona «fría, calculadora, muy materialista», que se había casado con diferentes hombres «por dinero».

Durante su declaración, la acusada volvió a insistir en que todo fue un "accidente" y llegó a dirigirse a la familia del niño para que la disculparan: "Perdona mi hija, Ángel y la familia... Perdonad. Pero todo ha sido un accidente". Según la versión de Quezada, su intención posterior era tomarse todas las pastillas que llevaba encima para suicidarse, ya que no podía soportar la presión de tener que guardar el secreto sobre lo que había hecho.
Durante su declaración, la acusada volvió a insistir en que todo fue un «accidente» y llegó a dirigirse a la familia del niño para que la disculparan: «Perdona mi hija, Ángel y la familia… Perdonad. Pero todo ha sido un accidente». Según la versión de Quezada, su intención posterior era tomarse todas las pastillas que llevaba encima para suicidarse, ya que no podía soportar la presión de tener que guardar el secreto sobre lo que había hecho.