Esta imagen extraída de un video difundido en un sitio web extremista el sábado 5 de julio de 2014, supuestamente muestra al líder del grupo Estado Islámico, Abu Bakr al-Baghdadi, ofreciendo un sermon en una mezquita en Irak durante su primera comparecenc

Abu Bakr al-Baghdadi, el recluido líder del grupo extremista Estado Islámico que dirigió su yihad global y que se convirtió quizá en el hombre más perseguido del mundo, habría muerto tras un ataque del Ejército estadounidense en Siria.

Al-Baghdadi fue atacado en la provincia siria de Idlib, según dijo el sábado por la noche a Associated Press un funcionario de Estados Unidos.

El hombre lideró al grupo EI los últimos cinco años, en los que ha ganado fuerza y se ha labrado una reputación gracias a acciones violentas como decapitaciones. La milicia radical atrajo cientos de miles de seguidores a su amplio y autodenominado califato en Irak y Siria. Al-Baghdadi era uno de los pocos comandantes del grupo EI aún en libertad, pese a múltiples anuncios sobre su muerte en los últimos años y pese a la brusca reducción del territorio bajo su control. Muchos partidarios que se sumaron a su causa están ahora encarcelados.

Las exhortaciones de Al-Baghdadi fueron una inspiración clave en ataques terroristas en Europa y Estados Unidos. A diferencia de los secuestros de aviones y otros ataques masivos que definieron a Al Qaeda, los líderes del grupo EI apoyaban actos de violencia a menor escala más difíciles de prevenir para las fuerzas de seguridad.

Los líderes extremistas instaron a los yihadistas que no pudieran viajar al califato a matar allí donde estuvieran, con cualquier arma a su disposición. En Estados Unidos, varios extremistas juraron lealtad a Al-Baghdadi en medios sociales, incluida una mujer que junto con su marido cometió una masacre en una fiesta en San Bernardino, California, en 2015.