TEGUCIGALPA.- El proyecto hidroeléctrico Agua Zarca queda suspendido de manera definitiva después de que los bancos europeos que lo financiaban decidieran romper sus contratos con la empresa DESA, acusada de mandar a matar a la ambientalista hondureña Berta Cáceres.
La noticia se dio a conocer el pasado fin de semana pero es hasta este lunes que entra en efecto la suspensión.
Agua Zarca generaría 21 megas de energía supuestamente limpia. Pero desde un principio encontraron resistencia por parte del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh) y de las comunidades locales.
La crisis alcanzó un punto álgido tras el asesinato de Berta Cáceres en el mes de marzo del 2015. Desde entonces, militares, políticos y altos ejecutivos de DESA han sido señalados de participar en el crimen.
Desde entonces, aquellos que apoyaban el proyecto dejaron de tener sosiego. Las protestas y las acusaciones no pararon nunca de llegar a sus puertas.
Finalmente, los bancos que sostenían el proyecto en pie tuvieron suficiente y mejor lo dieron por muerto.
Comunicado de los Bancos
Los prestamistas (FMO y Finnfund) han apoyado este proyecto creyendo que traería desarrollo positivo para el país y las comunidades locales”, comunicaron los bancos la semana pasada.
“Quien sea que se tome el tiempo para visitar las comunidades y escuche lo que sus miembros tienen que decir, descubrirá que hay muchas perspectivas sobre la situación, el proyecto y la solución”, continuaron.
“El abandono del proyecto es para reducir tensiones locales e internacionales”, admitieron. Sin embargo, en ningún momento aceptaron que DESA ni cualquier otra parte involucrada en el proyecto haya metido mano criminal para que se llevara a cabo.





