TEGUCIGALPA.- Las fricciones entre los empresarios del país y el Servicio de Administración de Rentas no cesan. Y ahora con justa razón, pues el fisco hondureño tiene una deuda pendiente de ni más ni menos que 900 millones de lempiras con el sector privado.
La deuda corresponde a notas de crédito e impuestos que fueron pagados en exceso durante varios periodos fiscales.
«No nos quieren devolver el dinero», comentó muy molesto Armando Urtrecho, director ejecutivo del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep).
En total, el SAR se encuentra atrasado en procesar 79 casos de notas de crédito, dejando a muchos empresarios en la cuerda floja.
De hecho, varios empresarios argumentan que la deuda inclusive es mayor, y la colocan entre los 1,500 millones de lempiras en adelante.
En tanto, el Servicio de Administración de Rentas pretende tirarle la bolita a la Secretaría de Finanzas, esto a pesar de que existe una resolución de la Procuraduría General de la República en la que se determina que a ellos les corresponde lidiar con el asunto.





