EE.UU.- Justo antes de conocer su sentencia, Fabio Lobo agotó el último recurso que le quedaba: le rogó clemencia a la Jueza Lorna Gail Schofield. Y lo hizo leyendo una carta que había escrito con antelación. Esposado y engrilletado, el hijo del expresidente Porfirio Lobo Sosa no pudo contener las lágrimas mientras leyó su escrito.
La Carta íntegra
«Buenas tardes a usted, su Señoría, y a todos los presentes.
Gracias por darme la oportunidad de hablar. Primeramente pido perdón a los Estados Unidos por mi error, pido perdón al pueblo de Honduras, a mi madre, a mi padre, que no tuvo nada que ver con esto, pido perdón a mis hijas y a mi esposa, quienes han sido mi apoyo tras mi error.
El día a día no ha sido fácil por mi error. Se supone que yo debía ser un ejemplo para la sociedad, para mis hijas, ahora me arrepiento por mi error.
Me declaré culpable por haber aceptado confiar en malas personas y negocios, en gente de mal corazón.
Yo solo buscaba un beneficio propio. Fui vulnerable, a pesar del consejo de mis padres.
Fallé a mi familia sin necesidad, pues tuve todo en la vida.
Dios me ha bendecido. No valoré todo lo que Dios me dio ni medí las consecuencias del daño que hacía.
Pido perdón desde lo más profundo de mi ser y pido que Dios toque su corazón. He aprendido mi lección por mi error. Me equivoqué y ahora pago un precio muy alto porque la libertad no tiene precio. Perdón…
Le suplico a usted que me de una pena mínima para volver con mis hijas de 5, 13 y 17 años. Júzgueme a mí, Fabio Lobo, por mi error.
Ya tengo tres años de estar preso, lejos de mi familia. He sufrido…
Gracias, su señoría, y que Dios toque su corazón».
La reacción de la Jueza
Por muchas lágrimas que Lobo haya derramado en la corte, la sentencia de la Jueza no estuvo ni cerca de ser mínima. Su carta y sus palabras no hicieron mella ante la corte.
La jueza lo sentenció a 24 años de cárcel, una pena severa para estos casos.
De acuerdo a la explicación de la jueza, la severidad de la misma corresponde a que Fabio Lobo se aprovechó de su condición de hijo del por entonces presidente de Honduras para ayudar a los narcotraficantes a mover la droga rumbo a los Estados Unidos.





