TEGUCIGALPA.- Con gas lacrimógeno son desalojados los conductores de mototaxi y autobus que obstaculizaban la salida de Loarque como parte de la protesta para exigir la reducción en 23 lempiras al precio de los carburantes.
Niñas, niños y mujeres fueron los más afectados con el uso indiscriminado del gas.
Cada bomba lacrimógena tiene un costo aproximado de Lps. 2,000.
Además, varias unidades de transporte han sido movilizadas a la fuerza mediante el uso de grúas de la Policía Nacional.








