TEGUCIGALPA.- Este primero de septiembre, tal y como manda la tradición, el presidente de la nación, Juan Orlando Hernández, izó la bandera nacional, celebrando el día nacional de la misma.
La ceremonia se dio a las cinco de la mañana en Casa Presidencial y contó con la presencia de autoridades importantes del Gobierno, Cuerpo Diplomático y el ballet folklórico de «Oro Lenca».
El presidente aprovechó la ocasión para hablar de los supuestos logros en materia de Seguridad obtenidos por su gobierno y habló del futuro con positivismo.
«En seguridad vamos a ir poco a poco recuperando los barrios, colonias, aldeas y caseríos que aún quedan como reductos de las bandas criminales y de maras y pandilla”, declaró.
Y como suele decir ante los medios, aseveró que a los criminales “se acaba esa fiesta que tanto daño le hecho al pueblo hondureño”.
“Hace 12 años teníamos apenas 35 muertes por cada 100 mil habitantes, pero a partir del año 2006 se comenzó a descuidar la seguridad y en cuatro años la violencia se había duplicado. Tristemente nos calificaron como el país más violento del mundo, eso ya no es así, pero hace falta mucho por avanzar”, añadió.






