ESTADOS UNIDOS.- El plato fuerte de la Fiscalía de Nueva York el día martes fue sin duda alguna la presentación del video íntegro en el que agentes de la DEA aparecen interrogando a Tony Hernández justo después de su detención en un aeropuerto de Miami, Florida.
En la evidencia audiovisual se ve a un Tony Hernández como nunca antes: extremadamente nervioso, inquieto, inseguro de sí mismo y completamente vulnerable.
Además, los agentes de la DEA lo confrontan con imagenes tales como la de un paquetón de cocaína marcada con el infame logo TH- mitad tributo a una de las marcas preferidas del excongresista hondureño (Tommy Hilfiger), mitad toque de vanidad y egocentrismo al representar sus iniciales. Ante lo cual Tony Hernández simplemente dibuja una sonrisa torcida y ansiosa.
Todo se viene colina abajo para el hermano del presidente hondureño a partir de ahí. Poco a poco le van sacando los nombres de los narcotraficantes hondureños. Admite que conoce a muchos de ellos y se le caen varias mentiras a su defensa: como la de no conocer a Alexander «Chande» Ardón.
Tony revela que sí lo conoció, que estuvo en Espíritu, Copán, y admite conocimiento de compras de maquinaria de construcción carísima por parte de Ardón con dinero de narcotráfico. Así como también que metía mano en el Fondo Vial.





