TEGUCIGALPA, HONDURAS.
Los consumidores hondureños pagan uno de los impuestos más altos de la región centroamericana por la compra de combustibles.
El impuesto a los combustibles es un impacto directo al bolsillo de los consumidores hondureños.

Este impuesto es directo al bolsillo del consumidor, aumenta a medida que se devalúa la
moneda porque está dolarizado y representa la tercera fuente de ingresos que tiene el
gobierno de Honduras.
Actualmente el impuesto a las gasolinas equivale al 36% del precio al consumidor y el 25%
en el diésel.
¿Cuánto se paga?
Honduras, al ser el segundo país de Centroamérica con los impuestos más altos a los
carburantes, tiene también precios elevados en la región, según el informe comparativo del
Comité de Cooperación de Hidrocarburos de Centroamérica (CCHAC).
Los altos impuestos superan a los de Nicaragua, El Salvador y Guatemala.
Para el cierre de este año, los hondureños pagarán cerca de 15,000 millones de lempiras por el impuesto a los combustibles, denominado Aporte Vial, según las proyecciones del
Servicio de Administración de Rentas (SAR).
Representantes de la Coalición Patriótica y asociaciones de consumidores insisten en una reducción de impuestos y revisión de la fórmula para aliviar el costo de vida de los hondureños.





