Según sus familiares, al recuperar sus sentidos, se sintió «bajoneado» por la deshidratación y decidió tomarse una bebida energizante.

Sin embargo, nadie contaba con que eso lo llevaría a la muerte. Medina Zúniga fue ingresado en la madrugada a la morgue capitalina.

Los médicos forenses determinaron que falleció de un paro cardíaco por la mezcla de ambas sustancias.

Según estudios, el alcohol mezclado con bebidas energizantes produce un falso estado de sobriedad.

De acuerdo a la revista International Journal of Neuropsychopharmacology, las bebidas energizantes bajan el efecto sedante del alcohol, pero mantiene sus efectos negativos sobre la capacidad psicomotora.

Mientras tanto, la combinación de las dos bebidas incrementa las concentraciones en sangre de alcohol y cafeína.