Más de un millón de vehículos esperan placas: así será el proceso de entrega que durará un año
San Pedro Sula, Honduras. — Después de más de tres años de espera, los propietarios de vehículos y motocicletas que circulan en Honduras con permisos provisionales finalmente tendrán una ruta para obtener sus placas metálicas. El Instituto de la Propiedad (IP) prepara un calendario de entrega que se desarrollará de manera gradual y que, de acuerdo con las autoridades, podría extenderse durante aproximadamente un año.
La crisis comenzó a mediados de 2023, cuando el IP dejó de contar con placas metálicas para vehículos particulares y empezó a emitir permisos provisionales impresos en papel. Un año después, la escasez alcanzó también a las motocicletas. Desde entonces, cientos de miles de conductores han tenido que circular con documentos temporales mientras el Estado buscaba una solución definitiva.
La mora, que inicialmente era de cientos de miles de unidades, se aproxima ahora al millón. Datos del Instituto de la Propiedad proporcionados a LA PRENSA establecen que hasta julio de 2026 existían 977,900 vehículos con permisos provisionales, de los cuales 574,279 eran motocicletas y 403,621 automóviles.
La solución comenzó a tomar forma en julio de 2026, cuando el Gobierno de Honduras suscribió un contrato por más de 65 millones de dólares con el consorcio alemán Tönnjes para suministrar placas durante tres años y medio.
El acuerdo contempla la fabricación de aproximadamente 2.9 millones de placas, con las que se pretende cubrir tanto el rezago acumulado como las necesidades del parque vehicular hondureño hasta 2030.
Las primeras placas llegarán importadas
Bessy Alvarado, directora de Registro Vehicular del Instituto de la Propiedad, explicó que la empresa alemana todavía se encuentra en proceso de instalación de la fábrica que funcionará en Honduras.
Debido a que el montaje de la planta tardará aproximadamente seis meses, el primer lote de placas no será fabricado inicialmente en el país. Tönnjes importará una primera cantidad que, según las autoridades, estaría llegando en noviembre de 2026.
“Por eso se les pidió un primer lote importado”, explicó Alvarado al referirse a la necesidad de comenzar a reducir la mora mientras se completa la instalación de la fábrica.
La producción nacional se espera para comienzos de 2027. Con ello, el Gobierno pretende pasar de una solución temporal a un sistema permanente de fabricación y abastecimiento que permita evitar que vuelva a repetirse una crisis de esta magnitud.
La entrega no será de una sola vez
Uno de los principales aspectos que deberán conocer los propietarios de vehículos es que la entrega de las placas no se realizará simultáneamente para los casi un millón de automotores pendientes.
Alvarado detalló que el proceso se desarrollará mediante un calendario que todavía está siendo definido por el IP. La intención es organizar la entrega de forma gradual para evitar aglomeraciones y permitir que la institución pueda atender a los propietarios conforme avance la disponibilidad de las placas.
La funcionaria señaló que el objetivo es entregar placas para automóviles y motocicletas de manera paralela. Sin embargo, existe la posibilidad de que el proceso comience con las motocicletas debido a que este segmento concentra una parte importante de la mora.
De acuerdo con las cifras disponibles, son más de 500,000 motocicletas las que permanecen sin placa metálica.
El llamado del IP será realizado directamente a los propietarios que correspondan según el calendario establecido.
“Queremos que la entrega sea ordenada y esperamos que los conductores atiendan el llamado a las oficinas que el IP les convoque para la entrega”, señaló Alvarado.
Esto significa que los conductores deberán permanecer atentos a las convocatorias oficiales y evitar acudir de manera masiva a las oficinas sin haber sido llamados.
Los permisos provisionales continuarán mientras llega la placa
Mientras se concreta la entrega, los conductores podrán continuar utilizando los permisos provisionales establecidos por el Instituto de la Propiedad.
Estos documentos tienen una vigencia de tres meses y pueden ser generados mediante la plataforma del IP o a través de las oficinas de la institución.
La Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT) ha advertido que los conductores deben portar el permiso provisional vigente para evitar inconvenientes durante los controles en carretera.
El mecanismo ha permitido que los vehículos continúen circulando pese a la ausencia de las placas metálicas, pero también ha generado preocupación entre ciudadanos y autoridades debido a las dificultades que implica identificar plenamente a los automotores.
El costo de la placa será cobrado posteriormente
Otro punto que ha generado dudas entre los propietarios es el pago de la placa física.
Bessy Alvarado aclaró que las personas que actualmente circulan con permisos provisionales no han pagado todavía el costo correspondiente a la placa metálica.
El valor establecido es de 500 lempiras, monto que será cobrado en la próxima matrícula vehicular una vez que el propietario reciba su placa física.
De esta manera, la entrega de las placas no significa que los propietarios deban realizar ahora un nuevo pago inmediato, sino que el cobro se incorporará posteriormente al proceso de matrícula.
Una deuda que se acumuló durante tres años
La actual mora es el resultado de una crisis que se inició en 2023 y que se fue ampliando ante los retrasos en los procesos de contratación en la administración del Partido Refundicion.
En enero de 2026, el IP reportaba una mora de 744,864 placas: 414,935 correspondientes a motocicletas y 329,927 a vehículos particulares. Para julio, la cifra ya se acercaba al millón.
La falta de placas también obligó al Estado a mantener durante años un sistema de permisos provisionales. A medida que se incorporaban nuevos vehículos al parque automotor y continuaba el déficit de láminas metálicas, la cantidad de unidades pendientes siguió creciendo.
El problema se convirtió en uno de los principales retos heredados por las nuevas autoridades del Instituto de la Propiedad.
Finalmente, en julio de 2026 en el nuevo gobierno se concretó el contrato con Tönnjes, compañía alemana que tendrá a su cargo el suministro y la emisión de las placas durante tres años y medio.






