“Ahora que somos gobierno tenemos una gran responsabilidad: que nunca más regrese la izquierda y el socialismo en Honduras”, expresó.
Santiago de Chile. El presidente del Congreso Nacional de Honduras, Tomás Zambrano, afirmó que el oficialismo tiene ahora la responsabilidad de evitar que el partido Libertad y Refundación (Libre) y lo que calificó como la “izquierda socialista” vuelvan a ejercer el poder en el país.
Las declaraciones del titular del Poder Legislativo se produjeron durante su participación en el V Encuentro del Foro Madrid, desarrollado este 3 de septiembre en la ciudad de Santiago de Chile, donde expuso su visión sobre el escenario político hondureño y el papel que, según sostuvo, desempeñó la oposición durante los años en que Libre estuvo al frente del Gobierno.
Zambrano fue consultado sobre las acciones que, desde la oposición, se emprendieron para desplazar a Libre del poder y recuperar el control político del país. En respuesta, presentó ese proceso como una lucha sostenida durante cuatro años contra lo que describió como un avance del socialismo en Honduras.
“Durante cuatro años se formó una guerra, una lucha, y Honduras se convirtió en una tierra de libertadores contra el socialismo”, manifestó.
El presidente del Congreso sostuvo que ese proceso permitió, a su juicio, romper lo que denominó “las cadenas de la izquierda” y alcanzar posteriormente el retorno de su sector político al Gobierno.
Sin embargo, Zambrano aseguró que el triunfo electoral y el regreso al poder no representan el final de esa disputa política, sino el comienzo de una nueva responsabilidad para quienes actualmente gobiernan.
“Ahora que somos gobierno tenemos una gran responsabilidad: que nunca más regrese la izquierda y el socialismo en Honduras”, expresó.
Críticas a la administración de Libre
Durante su intervención, Zambrano también lanzó críticas contra la gestión del partido Libre, al que acusó de haber protagonizado ataques contra la institucionalidad hondureña durante su período de gobierno.
Según el presidente del Congreso Nacional, frente a ese escenario la oposición comenzó a buscar respaldo y espacios de discusión en distintos foros internacionales y regionales. Entre ellos destacó al Foro Madrid, organización que, según sus declaraciones, tuvo un papel importante en las conversaciones y recomendaciones dirigidas a los sectores opositores hondureños.
Zambrano recordó particularmente una reunión celebrada en 2022 en Bogotá, Colombia, donde, según relató, uno de los principales llamados que recibió la oposición fue a mantenerse unida y evitar una fragmentación que pudiera favorecer al oficialismo de entonces.
“Uno de los primeros consejos que escuchamos en el 2022, en Bogotá, es que la oposición no se dividiera, que la oposición se mantuviera unida”, señaló.
El dirigente político explicó que esa estrategia no se limitó a la actividad partidaria, sino que también contempló un acercamiento con diferentes sectores de la sociedad hondureña.
De acuerdo con Zambrano, durante esos cuatro años se planteó la necesidad de fortalecer las instituciones del Estado y establecer comunicación con organizaciones y grupos sociales que, desde su perspectiva, podían desempeñar un papel relevante en el escenario político nacional.
“Que fortalecieran la institucionalidad en el país y que le habláramos a la sociedad civil, a las iglesias, a los patronatos, a los obreros, al sector privado. Esa es una de las tareas que realizamos durante cuatro años”, explicó.
Un llamado a mantener la unidad política
Las palabras de Zambrano reflejan, además, su interpretación de la estrategia que permitió a los sectores opositores enfrentar políticamente a Libre durante los años en que permaneció en el Gobierno.
El titular del Congreso insistió en que la unidad de la oposición fue uno de los elementos centrales de ese proceso y destacó la importancia de establecer vínculos con sectores que tradicionalmente no forman parte de las estructuras partidarias.
En su relato, la disputa política no se desarrolló únicamente en el ámbito electoral, sino también en escenarios internacionales, donde la oposición hondureña buscó intercambiar experiencias y recibir recomendaciones de grupos y dirigentes que comparten posiciones críticas hacia los gobiernos de izquierda de la región.
En ese contexto, el Foro Madrid fue presentado por Zambrano como uno de los espacios desde los cuales se impulsaron conversaciones sobre la situación política de Honduras y las estrategias que debía adoptar la oposición.
Duras críticas contra los gobiernos de izquierda
Durante su participación en el encuentro internacional, Zambrano también elevó el tono de sus cuestionamientos contra los gobiernos y regímenes de izquierda de América Latina.
El presidente del Congreso Nacional llegó a comparar el comportamiento de estos gobiernos con el de estructuras vinculadas al narcotráfico, al considerar que, según su valoración, los regímenes de izquierda pueden representar una amenaza mayor para sus adversarios políticos.
“Estos regímenes atacan, persiguen. Estos regímenes de izquierda son peores que los cárteles de narcotráfico”, afirmó.
Zambrano argumentó que incluso las organizaciones criminales pueden operar bajo determinadas reglas internas, mientras que, a su juicio, los gobiernos de izquierda no respetan límites cuando se enfrentan con sus opositores.
“A veces el delincuente, los cárteles, hasta ellos tienen códigos de honor”, expresó.
Posteriormente, profundizó en su crítica al señalar que estos sectores políticos pueden llegar a involucrar a los familiares de sus adversarios en sus acciones de presión o persecución.
“Los de izquierda se meten hasta con lo más sagrado, que es su familia, sus hijos, su esposa, y no respetan absolutamente ninguna regla”, concluyó.
El nuevo escenario político hondureño
Las declaraciones de Tomás Zambrano se producen en un contexto en el que el debate político hondureño continúa marcado por la confrontación entre sectores conservadores y de derecha y las fuerzas vinculadas a Libre y a la izquierda política.
Desde el Congreso Nacional, Zambrano ha asumido una posición crítica frente a Libre y ha defendido la necesidad de consolidar las instituciones y mantener la unidad de los sectores que se oponen a esa corriente política.
Su intervención en Santiago de Chile también proyectó el debate hondureño hacia un escenario regional, al vincular la situación del país con las discusiones que actualmente se desarrollan en América Latina sobre el avance de gobiernos y movimientos de izquierda.
Para Zambrano, la llegada de su sector político al Gobierno no debe interpretarse únicamente como un cambio de administración, sino como el resultado de un proceso de confrontación política que, según su versión, se desarrolló durante cuatro años y que tuvo como uno de sus principales objetivos impedir la continuidad de Libre.
Bajo esa perspectiva, el presidente del Congreso Nacional planteó que el desafío para el nuevo oficialismo será mantener la unidad política y social que, según afirmó, permitió enfrentar a Libre, al tiempo que busca evitar un eventual retorno de la izquierda al poder.
Su mensaje ante el Foro Madrid dejó así planteada una postura política contundente: para Zambrano, la actual administración tiene no solo el reto de gobernar Honduras, sino también la responsabilidad de impedir que el proyecto político de Libre vuelva a ocupar la conducción del país.






