TEGUCIGALPA.- Omar Menjivar, abogado de Fernando Suárez, uno de los acusados en el caso Pandora, reveló cómo fue que -según su defendido- la familia del presidente Juan Orlando Hernández saqueó fondos públicos para financiar sus movidas políticas.
Los siguientes fragmentos son citas directas del abogado Menjívar, en el que revela paso a paso cómo operaba el clan Hernández:
El dinero iba a ONG’s fantasmas
«La plata la sacaba la ONG mediante desembolsos, la ONG luego admitía cheques que luego cambiaba para quedarse con una pequeña porción del dinero. El resto del dinero iba para la oficina de doña Hilda Hernández».
2. Inventaban proyectos sociales
«Se inventaban proyectos, les ponían nombres bonitos y hacían cierta papelería, pero toda esa papelería es igualita en todos los otros proyectos… Y solo era para tener la justificación; no hay liquidaciones de nada eso. Hasta el final que la Fiscalía empezó a moverse, empezaron entonces a hacer unas liquidaciones, por supuesto acomodadas, falsas. Esas las tenía mi representado, debían estar en la Secretaría de Estado porque se financiaron proyectos de la secretaría SEDIS, del PANI, del Congreso Nacional, etc».
3. Sobrevalorar los proyectos.
«La presidencia emite cheques a nombre de estas empresas, las cuales los cambian, se quedan con su porcentaje – que es el 5% o 2%, según el acuerdo- y el resto de la plata la devolvían a la oficina de doña Hilda. Doña Hilda disponía del dinero como le daba la gana. Eso de los Eco Fogones lo maneja la esposa del presidente, una fundación…»
4. Roban dinero de los Eco Fogones

«La fundación que trabaja con los Eco Fogones la maneja la esposa del presidente con su mamá, y esa gente factura cantidades arriba de 300 millones de lempiras, 600 millones de lempiras… No puede ser que esta familia esté usando el poder que tienen para administrar el Estado simplemente para enriquecerse, pero de manera obscena».
5. ¿Para qué han usado el dinero?
«Todo fue hecho para favorecer la candidatura de Juan Orlando Hernández, desde las internas del 2013 con el movimiento Azules Unidos y luego para las generales del 2013 y finalmente las del 2017. Todo para favorecer la candidatura de Juan Orlando Hernández, con el consentimiento -al principio- del presidente Lobo. El debería estar acusado también, porque con él se urdió el plan, él dio su visto bueno».





