JUEVES, 23/07/2020 – 17:50
Brasil ha confirmado las amargas previsiones de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). No solo es el epicentro de la pandemia ragional. El nivel de contagios está lejos de decrecer como lo demuestran las explosivas 67.860 infecciones de covid-19 reportadas el miércoles. Nunca desde marzo las infecciones diarias habían llegado a ese punto.
Las cifras que recopilan los estados regionales informan que 2.227.514 de ciudadanos están en la misma situación, lo que representa a un poco más del 1% de los habitantes del país. Sin embargo, esos números no estarían dando cuenta por completo de la realidad sanitaria.
«La desastrosa respuesta de Bolsonaro a la pandemia muestra el desmantelamiento del Estado», señaló al respecto la revista IstoÉ. De acuerdo con el diario Estado, de Sao Paulo, el general Eduardo Pazzuelo, a cargo del ministerio de Salud, fue alertado por técnicos de la cartera en una reunión realizada a «puertas cerrada» que, sin reforzar las medidas de aislamiento social, los impactos del covid-19 en el país serán sentidos durante dos años.
Los especialistas le recordaron a Pazzuelo que el distanciamiento es «favorable» hasta para el mismo retorno de las actividades económicas que han tenido un derrumbe sin precedentes. Esa recomendación choca con las expectativas del mandatario quien, a pesar de su contagio, presiona para que Brasil recupere su normalidad aceleradamente.
Bolsonaro, todavía positivo
El capitán retirado recibió el pasado miércoles su último examen de coronavirus: la infección continúa alojada en su cuerpo. El presidente está aislado desde el pasado 7 de julio.





