En una noche cargada de emociones y giros inesperados, el exdelantero de Marathón, Edwin Solano, se convirtió en el gran protagonista al firmar un doblete que le permitió al Platense rescatar un valioso empate 2-2 en el estadio Olímpico “Mario Cofra Caballero”.
El encuentro, correspondiente a la jornada del torneo nacional, dejó sensaciones encontradas: mientras los “verdolagas” lamentaron haber dejado escapar tres puntos en casa, el conjunto porteño celebró un resultado que le permite salir del fondo de la tabla y renovar esperanzas en la competencia.
Un arranque inesperado
El partido comenzó con un Marathón decidido a imponer condiciones en su estadio. Con mayor posesión de balón y presión alta, los locales intentaron adueñarse del trámite desde los primeros minutos. Sin embargo, la sorpresa llegó temprano.
Al minuto 16, Edwin Solano silenció a la afición verde al aprovechar una gran asistencia de Erick Puerto. El atacante definió con precisión y abrió el marcador para Platense, demostrando olfato goleador y recordándole a su exequipo la calidad que alguna vez defendió sus colores.
El tanto obligó a Marathón a reaccionar. Los dirigidos por el cuerpo técnico local intensificaron su ataque, generando llegadas constantes por las bandas y remates desde media distancia. La insistencia tuvo recompensa en el tiempo agregado del primer tiempo.
Cuando el reloj marcaba el 45+2, Odin Ramos apareció en el área para empujar el balón al fondo de la red tras una habilitación precisa de Rubilio Castillo. El empate fue un alivio para los locales, que se fueron al descanso con el impulso anímico a su favor.
Intensidad y polémica en el complemento
La segunda mitad arrancó con un Marathón más agresivo. El equipo se volcó al ataque en busca del gol que le permitiera dar vuelta al marcador y recuperar el control total del compromiso.
Al minuto 53, una jugada polémica marcó el rumbo del partido. Tras una mano en el área de José Carlos López, el árbitro Selvin Brown no dudó en señalar el punto penal. La decisión generó reclamos por parte de los jugadores de Platense, pero el silbante se mantuvo firme.
Rubilio Castillo asumió la responsabilidad desde los once pasos y ejecutó con seguridad para poner el 2-1 a favor de Marathón. La remontada parecía encaminar a los verdes hacia una victoria importante.
La noche mágica de Solano
Cuando todo apuntaba a un triunfo local, apareció nuevamente Edwin Solano. En un tiro de esquina al minuto 67, el delantero se elevó entre los defensores “verdolagas” y conectó un certero cabezazo que venció al guardameta rival.
El 2-2 cayó como un balde de agua fría para los locales y como una inyección de confianza para Platense. A partir de ese momento, el partido se tornó de ida y vuelta, con ambos equipos generando ocasiones claras, pero sin la contundencia necesaria para inclinar la balanza.
Marathón intentó hasta el último minuto, presionando y buscando el tercer tanto que le diera los tres puntos. Sin embargo, la defensa porteña resistió con orden y determinación, asegurando un empate que terminó sabiendo a victoria para la visita.
Consecuencias en la tabla
El resultado dejó secuelas importantes en la clasificación. Para Marathón, el empate significó alejarse de los primeros lugares y perder terreno en la lucha por el liderato del torneo. La falta de contundencia y los errores defensivos fueron factores determinantes que impidieron asegurar la victoria en casa.
Por su parte, Platense logró salir del último lugar de la tabla, un aspecto clave en sus aspiraciones de mantenerse competitivo en el campeonato. El desempeño de Solano no solo representó puntos valiosos, sino también un mensaje claro de que el equipo está dispuesto a pelear hasta el final.
La noche en el estadio Olímpico “Mario Cofra Caballero” quedará marcada por la figura de Edwin Solano, quien, con dos goles y una actuación destacada, se convirtió en el héroe inesperado de un Platense que se niega a rendirse.






