Una nueva masacre sacudió al municipio de Olanchito, Yoro, luego de que cuatro personas fueran asesinadas en la aldea La Aguja Tulajuares, una zona rural de difícil acceso ubicada en la región montañosa del departamento.
Entre las víctimas se encuentran Mario Nelson Macedo, su hija Carmen Nohemí Lobo y su nieta menor de edad, Yaritza Lobo, quienes fueron atacados a balazos por sujetos armados que portaban pistolas y fusiles. Las autoridades también reportaron una cuarta persona fallecida en la misma comunidad, aunque hasta el momento no se ha revelado su identidad.
De acuerdo con las investigaciones preliminares, Mario Nelson Macedo murió dentro de su vivienda, mientras que Carmen Nohemí Lobo y Yaritza Lobo fueron encontradas sin vida en una calle de tierra cercana, aparentemente cuando intentaban escapar de los atacantes corriendo hacia una zona boscosa.

El portavoz de la Secretaría de Seguridad, Edgardo Barahona, confirmó que entre las víctimas hay dos mujeres, una de ellas menor de edad, y un hombre. Asimismo, indicó que el hecho ocurrió alrededor de las 9:00 de la noche del domingo y que, hasta ahora, la Policía no vincula a los fallecidos con estructuras criminales o pandillas.
Agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) se desplazaron hasta la comunidad para asegurar la escena del crimen y coordinar el traslado de los cuerpos a la morgue de San Pedro Sula. Las autoridades manejan la hipótesis de que los responsables conocían a las víctimas y se aseguraron de que no quedaran testigos que pudieran identificarlos.
Este nuevo hecho de sangre ocurre en medio de una creciente preocupación por los homicidios múltiples en Honduras. Según datos oficiales, durante 2026 se han registrado 18 masacres que han dejado 83 víctimas mortales. El departamento de Yoro continúa figurando entre las zonas con mayor incidencia de estos crímenes, mientras las autoridades investigan los móviles de esta nueva tragedia y buscan dar con los responsables.






