Animal Politico

Fuego cruzado entre Trump y Clinton en segundo debate presidencial

ST. LOUIS, Missouri— Donald Trump decidió este domingo morir matando. En el debate más salvaje de la historia de Estados Unidos, el candidato republicano no hizo nada que le pueda ayudar a resucitar su campaña presidencial atrayendo a los indecisos y a los republicanos que han renegado de él.

Como si se tratara de un mitin, Trump amenazó a Hillary Clinton con la cárcel, merodeó de manera inquietante por el escenario, atacó (verbalmente) a los moderadores, despreció las preguntas de la audiencia y no hizo ningún intento de explicarse o acercarse a los votantes. Muy agresivo y más ágil en sus mensajes que en el primer debate presidencial, el candidato republicano se centró en animar al núcleo duro de sus seguidores.

El candidato republicano mostró que su apuesta es luchar solo. Incluso se distanció de su aspirante a vicepresidente, Mike Pence, para apoyar a Rusia.

Su propio camino

clinton-trump-debate2-1476064278

La presión del segundo debate estaba nuevamente en Trump, que no sólo tenía que recuperarse de la mala actuación en el primer encuentro que le hundió en las encuestas, sino que llegaba con el peso de su último escándalo y la retirada de apoyos de sus colegas de partido.

Trump no hizo caso ni del consejo de Pence ni de los expertos en las crisis. No afrontó el problema, sino que le dio la vuelta para atacar a su oponente utilizando a su marido.

Juego de expectativas

Clinton se había preparado durante cinco días y había estudiado con cuidado sus propuestas políticas para poder dar respuestas relacionando los problemas concretos con soluciones legislativas. Su campaña pensaba que ésa era su fortaleza frente a Trump, que prefiere contestaciones más genéricas y grandilocuentes.

De hecho, una de las pocas quejas que suelen tener los más fieles del candidato republicano es que da pocos detalles sobre sus propuestas para el país.

“Trump tiene que hacer la lista de lo que va a hacer, no de lo que ha hecho. Tiene que ser especifico”, se quejaba Sonia Pearsall, que tiene una aseguradora con su marido en Hillsboro, en New Hampshire, y votó por Trump en las primarias republicanas.

Trump repitió varias veces su eslogan de que hará “América grande”, pero dio pocos detalles sobre sus políticas. Su mensaje puede movilizar a sus seguidores más fieles, pero le ayuda poco con los votantes que le faltan para ganar el 8 de noviembre.

En una ocasión, Trump reconoció que no sabe “nada de Rusia”.

Todavía no hay encuestas después de la publicación del vídeo en el que Trump presume de acosar a las mujeres, pero el candidato republicano ya va por detrás de su rival demócrata tanto en la intención de voto en todo el país como en la de los estados clave, los que suelen estar más ajustados y donde se deciden finalmente las elecciones.