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Fugaz encuentro con los líderes demócratas en el que se discutiría el desbloqueo del cierre parcial de la Administración

Trump abandonó reunión con demócratas y la calificó como una «pérdida de tiempo»

Archivo: El presidente Donald Trump habla a los periodistas sobre seguridad fronteriza en la sala de reuniones informativas en la Casa Blanca en Washington, EE. UU., el 3 de enero de 2019.
Archivo: El presidente Donald Trump habla a los periodistas sobre seguridad fronteriza en la sala de reuniones informativas en la Casa Blanca en Washington, EE. UU., el 3 de enero de 2019. Carlos Barria / Reuters

En el fugaz encuentro con los líderes demócratas en el que se discutiría el desbloqueo del cierre parcial de la Administración, el presidente Trump decidió irse luego de la negativa de Nancy Pelosi de aprobar su proyecto de seguridad fronteriza.

La respuesta de Pelosi era previsible: según Trump, «Nancy dijo ‘no’. Dije ¡adiós, nada más funciona!» y así terminó el breve encuentro entre los dos poderes que ahora más que nunca se necesitan uno del otro para sacar adelante sus proyectos. Para el presidente, la reunión fue «una pérdida total de tiempo».

A minutos del tweet de Trump, Schumer entregó unas declaraciones rápidas a los reporteros apostados afuera de la Casa Blanca y confirmó la atípica escena que tuvo con el magnate, la cual calificó como un «berrinche».

«Desafortunadamente, el presidente se levantó y se marchó (…) Nuevamente vimos una rabieta porque no pudo salirse con la suya», dijo visiblemente molesto el congresista.

Según AP, Schumer agregó que Trump golpeó su mesa con la mano y salió. Pero los republicanos dijeron que Trump, quien repartió dulces al comienzo de la reunión, no levantó la voz y no hubo golpeteo en la mesa.

Quien salió a respaldar al magnate fue el vicepresidente Mike Pence, que entregó detalles afuera del ala oeste de la Casa Blanca: «Creo que el presidente dejó muy clara su posición de que no habrá acuerdo sin un muro».

El rechazo de los demócratas a la aprobación de los fondos para financiar muro que Trump quiere erigir en la frontera entre EE.UU. y México tiene bloqueado cualquier diálogo entre el Ejecutivo y la nueva mayoría en la Cámara de Representantes y ninguna de las partes da muestras de querer ceder.

El líder de la minoría en el Senado de los Estados Unidos, Chuck Schumer, y la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, hablan a los medios de comunicación después de la fallida reunión con el presidente Trump. Carlos Barria / Reuters

Trump y los demócratas, atacados entre el muro fronterizo y el cierre parcial del Gobierno

Por un lado, Donald Trump ha insistido en hacer realidad una de sus más controversiales propuestas de campaña a pesar del costo (más de 20.000 millones de dólares) y del reto de ingeniería que significa construir una barrera en condiciones geográficas extremas. Para el presidente estadounidense este muro es imprescindible para atajar todos los males que entran a su país, como la migración ilegal, la criminalidad y el tráfico de drogas.

«Cada semana cientos de nuestros ciudadanos son asesinados y el 90% de las drogas viene por nuestra frontera sur. Este año han sido asesinadas más personas por los opioides que por la guerra en Vietnam», dijo el mandatario el pasado 8 de enero en una publicitada alocución.

El discurso de Donald Trump sobre la necesidad de construir el muro fronterizo

Los demócratas han rechazado esta propuesta desde la campaña presidencial de 2016 y, ahora que son mayoría en la Cámara baja, han alzado aún más la voz contra el muro fronterizo al que consideran un capricho del magnate que no va a aliviar los problemas a los que apela el líder natural de los republicanos. Incluso han calificado el proyecto como «ineficaz e inmoral».

Luego de la alocución de Trump del pasado martes, Pelosi instó a que Trump «deje de mantener como rehén al pueblo estadounidense, dejar de fabricar una crisis y volver a abrir la Administración».

Un largo cierre parcial del Gobierno sin fin a la vista

Trump dijo este 9 de enero que tenía derecho a declarar una emergencia nacional para construir el muro si no se puede llegar a un acuerdo con el Congreso en su solicitud de 5.700 millones de dólares para hacer realidad el proyecto.

Este cese parcial de actividades administrativas es el segundo más largo en EE.UU. desde 1976. La actual situación del Gobierno afecta a unos 800.000 empleados que han dejado de percibir su salario y distintos espacios turísticos federales han sufrido pérdidas.

Se espera que el presidente visite la frontera el próximo 10 de enero, pero ha expresado que sus posiciones y observaciones no cambiarán.

Por lo pronto una resolución cercana no se avizora en el panorama de ninguna de las partes.

Con Reuters, AP y EFE