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La peor pobreza es la pobreza mental.

Tus pensamientos determinan tu vida. Si tus pensamientos son semillas de pobreza, tu cosecha será la pobreza. Tu problema no es tu empleo. Tu problema no es tu sueldo, tu jefe, la ciudad en la que vives. Tu problema tampoco es haber nacido en una choza y haber tenido “mala suerte.” Tu problema principal es tu forma de pensar…y ahí donde debes concentrar tus esfuerzos: en abrir tu mente.

Está escrito en la Biblia. Lo dijo el Rey Salomón: “así como un hombre es en el fondo de su corazón, así es él.” Quiero que preste mucha atención a esto porque la traducción hebrea de la palabra “corazón”, es mente. Es decir, corazón no es lo que hay en lado izquierdo de nuestro pecho. Corazón es la mente. La mente es el timón: ahí se define el rumbo de nuestra vida, nuestras siembras y nuestras cosechas.

Hay un extraordinario libro que resume la sabiduría de la antigua Babilonia y que es una prueba de la enseñanza bíblica. Ese libro lleva por título: “El Hombre más Rico de Babilonia”, y tiene un pasaje que el más poderoso de todas sus páginas. Si usted entiende lo que esas líneas dicen, usted ya está en ventaja. El pasaje dice: “Si un hombre tiene alma de esclavo, ¿No se convertirá en uno, sin importar su cuna, del mismo modo que el agua busca su nivel? Y si alguien tiene alma de hombre libre, ¿No se hará respetar y honrar en su ciudad aunque no lo haya acompañado la suerte?” En el entendimiento de este pasaje está lo más importante de la riqueza: todo depende de tus pensamientos. Subraye la palabra “alma”, porque su traducción “Subconsciente.”  Es decir, si un hombre tiene mente de esclavo, será esclavo así herede un millón de dólares o se gane la lotería. Y si un hombre tiene mente de soñador, será libre así nazca en la más absoluta miseria.

Tu riqueza y tu pobreza no dependen entrar a un negocio en tal o cual rubro, sino de tu forma de pensar. No dependen de un título, sino de tu forma de pensar. Puedes pensar en ser el mejor empleado, o puedes pensar en ser el mejor empresario. Tú elijes. Lo piensas y lo decides; lo demás es acción. Lo visualizas y lo decides, lo demás es encontrar el camino. Todas las lecciones de riqueza apuntan a lo mismo: “la riqueza no es tener un buen trabajo o un buen negocio, la riqueza es una FORMA DE PENSAR.”