Las autoridades de Estados Unidos intensificaron su ofensiva contra el crimen organizado transnacional tras presentar cargos contra más de 25 personas vinculadas al grupo criminal Tren de Aragua, entre quienes figuran ciudadanos hondureños señalados por presuntos nexos con redes de narcotráfico y tráfico de armas.
La operación fue ejecutada de manera simultánea en varios estados norteamericanos, incluyendo Colorado, Florida, Indiana, Tennessee y Washington, donde agentes federales realizaron allanamientos y capturas como parte de una estrategia coordinada para debilitar la estructura de la organización criminal de origen venezolano.
El director del FBI, Kash Patel, aseguró que el operativo permitió sacar de circulación a individuos considerados altamente peligrosos y responsables de generar violencia en distintas comunidades de Estados Unidos. Según las autoridades, durante las acciones se decomisaron más de 80 armas de fuego, alrededor de 18 kilogramos de drogas y más de 100 mil dólares en efectivo.

El Departamento de Justicia detalló que varios de los acusados son inmigrantes procedentes de Venezuela, Colombia y Honduras, algunos de ellos señalados por colaborar en actividades de distribución de narcóticos y armamento. En Tennessee, fiscales federales identificaron a un ciudadano hondureño con residencia legal permanente como supuesto participante en operaciones de tráfico ilícito.
Los procesados enfrentan cargos relacionados con conspiración para tráfico de drogas, comercio ilegal de armas y uso de armamento para facilitar actividades criminales, delitos que podrían derivar en fuertes condenas dentro del sistema judicial federal estadounidense.
Washington ha endurecido sus acciones contra el Tren de Aragua desde 2025, luego de clasificar a la organización como grupo terrorista extranjero. Sin embargo, la inclusión de ciudadanos de distintas nacionalidades en las investigaciones refleja la expansión regional que ha alcanzado esta red criminal en América y Estados Unidos.






