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Senado de Florida aprueba proyecto de ley que prohíbe las ciudades “santuario”

ESTADOS UNIDOS.- El Senado de Florida aprobó este viernes un proyecto ley que prohibirán las ciudades “santuario”, que protegen a los inmigrantes indocumentados, y obligará a las policías locales a cooperar con las autoridades migratorias federales.

El proyecto del Senado, aprobado con 22 votos a favor y 18 en contra, es la versión de uno aprobado este pasado miércoles en la Cámara de Representantes estatal, y pasará ahora a la mesa del gobernador, el republicano Ron DeSantis, que se espera la promulgue en los próximos días.

Los proyectos aprobados, SB-168 y HB-527, exigen que todas las agencias estatales, gobiernos municipales y departamentos de policía no solo cumplan con la ley federal de inmigración, sino que también trabajen con agencias federales como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para detener y deportar a los inmigrantes.

Exigen además “la derogación de políticas santuario” y prohíben a funcionarios electos aprobar políticas de refugio que impidan la cooperación con las autoridades federales de inmigración.

Con los polémicos “detainers” del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), esta agencia espera que las policías locales retengan a indocumentados que suelen ser arrestados por delitos menores durante más del tiempo establecido por la ley, sin la orden de un juez, y con el propósito de su deportación.

Pese a que durante los últimos años se habían presentado iniciativas similares en el Legislativo de Florida, de mayoría republicana, es la primera vez que logra su aprobación, y se prevé el apoyo del también conservador DeSantis, quien es aliado del presidente Donald Trump.

Las medidas fueron aprobadas pese a la oposición de los demócratas y grupos proinmigrantes, que aseguran que en Florida “no” hay ciudades santuario y que critican que no se ha tenido en cuenta el impacto económico de la medida.

La posible aprobación de estas medidas llevó recientemente a que una veintena de grupos de defensa de los derechos civiles y de los inmigrantes emitiesen una alerta de viaje a Florida por la posibilidad de un aumento de casos de “discriminación racial, detención injusta y deportación”.