Economía Educación Noticia Positiva

La Parábola del Acueducto

 

La Parábola del Acueducto y una lección para ganadores.

Pablo y Bruno son dos jóvenes amigos que están en busca de ingresos, así que acuden al llamado del alcalde del pueblo donde viven, quien les pagará por cada balde de agua que carguen del manantial para abastecer a la gente que vive allí. Una moneda por balde.

Rápidamente se ponen a trabajar entusiasmados multiplicando sus ingresos por cada vez que regresaban del alto manantial a sus casas.

Un balde, una moneda. Más baldes, más monedas. Iban y venían.

Así ambos amigos ganaron muchas monedas, incluso Bruno cargo baldes más grandes por los que le pagaban dos monedas y hacia más viajes.

Pablo en cambio no estaba conforme, sabía que algún día no podría cargar más baldes y no le gustaba la idea de trabajar por dinero el resto de su vida.

Así que se le ocurrió la idea de construir un Acueducto del manantial al pueblo, de esa manera no tendría que cargar baldes y cobraría por el agua sin tener que volver a trabajar.

Le compartió la idea a Bruno, pero éste no estuvo de acuerdo, seguía pensando que cargando baldes de agua estaba bien y que la idea de un Acueducto era ridícula. Además, tomaría mínimo dos años construirlo.

Así que Pablo inicio la construcción sólo. Por las mañanas cargaba baldes y por la tarde construía su acueducto.

Después de dos años, Bruno estaba tan cansado que su cuerpo no resistía más esfuerzo. Había acumulado ahorros, pero no le alcanzarían por mucho tiempo y sólo podía cargar baldes pequeños.

Pablo en cambio terminó su acueducto y cobraría cada vez que alguien le pidiera agua. Sólo tenía que abrir el caño.

Vivió tranquilo y cómodo el resto de su vida.  ¿Eres como Pablo o eres como Bruno? ¿Cargas baldes y te pagan por balde cargado? ¿O estás construyendo tu acueducto?

El acueducto representa el activo que cada uno de nosotros tenemos que construir. Al principio, mientras construyes tu acueducto, no hay ganancias. Es exactamente lo que pasa cuando construimos nuestros activos. Primero construyes, después ganas. Primero construyes el activo, después el activo construye tus ingresos.  El problema de muchas personas es que pasan su vida cargando baldes sin darse cuenta que en algún momento se quedarán sin fuerzas y que, más aun, con ese estilo de vida no podrán disfrutar mucho.

Ser como Pablo o como Bruno es una decisión personal.