Tegucigalpa, 30 de julio de 2025 – La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Cossette López, ha lanzado una fuerte denuncia pública al advertir sobre un intento sistemático de desmantelar el máximo ente electoral de Honduras desde el interior del propio aparato estatal, en un ambiente que califica como hostil, inseguro y carente de garantías democráticas.
En un pronunciamiento emitido este miércoles por la mañana, López advirtió que los intentos por obstruir el normal desarrollo del proceso electoral han escalado hasta convertirse en un patrón preocupante que amenaza la estabilidad democrática del país.
El contexto de sus declaraciones se enmarca en la reciente orden del fiscal general Jhoel Zelaya, quien instruyó a la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) a secuestrar documentación del CNE. Además, se ha informado que tanto Cossette López como los otros dos consejeros electorales serán citados por el Ministerio Público, en lo que algunos sectores califican como una acción judicial con motivaciones políticas.
Amenazas personales y crisis de legalidad
Lo más alarmante del pronunciamiento fue la revelación de amenazas personales dirigidas directamente contra Cossette López. “Es insostenible continuar trabajando en el CNE en un ambiente sin garantías legales ni democráticas. A pesar de las amenazas directas contra mi vida y mi libertad, he permanecido firme en mi compromiso con la ley, el proceso electoral y la democracia. Pero hoy, la amenaza ya no es solo institucional: es personal, y ocurre en absoluto desamparo de legalidad”, denunció.
Un llamado a la comunidad internacional
Aunque no lo dijo explícitamente, el tono de Cossette López parece enviar un mensaje indirecto a la comunidad internacional, particularmente a los organismos que han acompañado los procesos democráticos en Honduras en los últimos años.





