Fecha: 7 de agosto de 2025
Honduras. La Policía Nacional de Honduras ha confirmado su participación en la caminata nacional de oración por la paz, un evento de gran alcance convocado por la Iglesia Católica y la Confraternidad Evangélica de Honduras (CEH), que se llevará a cabo el próximo 16 de agosto en diversas ciudades del país.
El titular de la Secretaría de Seguridad, Gustavo Sánchez, manifestó que la institución está preparada para garantizar la seguridad de los asistentes en este tipo de concentraciones masivas. Según explicó, es una responsabilidad permanente de la Policía Nacional brindar resguardo a la ciudadanía, sin distinción del tipo de evento que se realice.
“En todo tipo de concentración donde hay gran afluencia de personas, la Policía presta su servicio. Es nuestra obligación brindar seguridad al país y a la ciudadanía”, declaró Sánchez durante una comparecencia ante medios.
Llamado a la paz desde los altares
La caminata ha sido promovida por la Conferencia Episcopal de Honduras y la Confraternidad Evangélica con el objetivo de elevar oraciones por la paz, la justicia y el respeto a los principios democráticos en el país. Ambas instituciones han reiterado su compromiso con una convivencia basada en el respeto mutuo y los valores cristianos.
“Nos ha sorprendido la gran resonancia que ha tenido la convocatoria”, señalaron los obispos de la CEH al confirmar oficialmente la fecha del evento.
A través de un comunicado conjunto, los líderes religiosos reafirmaron que su propuesta no busca confrontación ni división, sino unir a la población en un clamor colectivo por la estabilidad y el futuro de Honduras.
“Desde la fe católica y la Doctrina Social de la Iglesia, mantenemos nuestro compromiso con una nación basada en justicia, paz y respeto a la Constitución”, indicaron los prelados.
Neutralidad institucional en medio del contexto político
Aunque la marcha ha generado diversas interpretaciones desde sectores políticos y sociales, el ministro Gustavo Sánchez evitó pronunciarse sobre controversias externas, incluyendo un reciente informe internacional que coloca a la Policía hondureña entre las más corruptas del mundo. En lugar de ello, centró su mensaje en el compromiso operativo de su institución.
“No vamos a distraernos con informes que no corresponden al enfoque de seguridad que hemos asumido. Nuestro deber es proteger al pueblo hondureño en todo momento y en cualquier escenario”, indicó el funcionario, sin hacer referencia directa al cuestionado ranking.
Participación ciudadana esperada en todo el país
El evento ha captado la atención de miles de ciudadanos, congregaciones y organizaciones sociales que se preparan para participar en la caminata, prevista para desarrollarse simultáneamente en distintas localidades. Según voceros de la CEH y la Confraternidad Evangélica, se espera una masiva presencia en Tegucigalpa, San Pedro Sula, La Ceiba y Choluteca, entre otras ciudades.
Los organizadores han reiterado que la jornada será completamente pacífica, apartidaria y abierta a todas las personas que deseen sumarse, sin importar filiación religiosa, ideología o posición política.
Una expresión pública de fe en medio de la incertidumbre nacional
En un contexto nacional marcado por tensiones políticas, denuncias de corrupción y desconfianza institucional, la Caminata Nacional de Oración representa para muchos un momento de pausa y reflexión colectiva. La participación activa de la Iglesia Católica y la Confraternidad Evangélica le da al evento una legitimidad moral que podría influir en el clima social del país.
La Policía Nacional, bajo la dirección de Gustavo Sánchez, se convierte en actor clave al garantizar el orden durante esta movilización. Si bien su presencia podría interpretarse como un gesto de respaldo institucional, las autoridades insisten en que su papel será exclusivamente el de resguardar a los ciudadanos.
La expectativa crece a medida que se acerca la fecha, y para muchos hondureños, esta caminata representa una oportunidad para renovar la esperanza en medio de la incertidumbre.






