Tegucigalpa, 28 de febrero de 2026.–
Una operación militar conjunta entre Estados Unidos y Israel contra Irán marcó este sábado un nuevo y peligroso capítulo en la tensión de Medio Oriente, luego de que fuerzas aliadas atacaran objetivos estratégicos en Teherán y otras ciudades iraníes. La respuesta de la república islámica no se hizo esperar, con el lanzamiento de misiles y drones hacia territorio israelí y bases militares estadounidenses en la región.

La ofensiva, anunciada a las 8:15 de la mañana (hora de Israel) por el Ministerio de Defensa israelí, se produjo tras varios días de creciente tensión, pese a los aparentes avances diplomáticos que se desarrollaban en Ginebra entre representantes iraníes y estadounidenses. Minutos después del anuncio oficial, comenzaron a escucharse explosiones en distintos puntos de Teherán.
El Ejército israelí calificó inicialmente la acción como un “ataque preventivo”, pero posteriormente detalló que se trató de una operación contra “decenas de objetivos militares”, en el marco de una campaña conjunta y coordinada contra el régimen iraní. Israel denominó su ofensiva “Rugido de León”, mientras que Estados Unidos la bautizó como “Furia Épica”, ambas orientadas —según sus autoridades— a neutralizar amenazas consideradas “existenciales”.
Caos y tensión en la capital iraní
Tras las primeras detonaciones, escenas de caos se vivieron en el norte de Teherán. Las principales avenidas colapsaron por el alto flujo vehicular, padres de familia acudieron de urgencia a los centros educativos para recoger a sus hijos y largas filas se formaron en cajeros automáticos ante el temor de una escalada mayor.
En la avenida Jordan, conductores descendieron de sus vehículos para intentar organizar el tráfico ante el colapso total de la circulación. Aunque los primeros impactos se registraron en el sur de la capital —una metrópoli de 12 millones de habitantes—, el olor a humo y sustancias químicas alcanzó zonas alejadas del epicentro.
Medios oficiales iraníes informaron además de explosiones en ciudades como Isfahán, Tabriz, Karaj, Qom, Kermanshah e Ilam. Las autoridades aseguraron que los principales dirigentes del país se encuentran en buen estado.
Trump promete “aniquilar” al régimen iraní
El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó la operación a través de un mensaje en su red Truth Social, calificándola como una acción “masiva” destinada a “aniquilar” y “destrozar” al régimen iraní.
“Estados Unidos está llevando a cabo una operación a gran escala para impedir que esta dictadura radical amenace nuestros intereses de seguridad nacional. Vamos a destruir sus misiles y enterrar su industria armamentística”, afirmó el mandatario en un video difundido en redes sociales.
Trump aseguró que uno de los principales objetivos es impedir que Irán obtenga un arma nuclear y exhortó a la Guardia Revolucionaria iraní a deponer las armas.
Irán responde con misiles y drones
En represalia, la Guardia Revolucionaria iraní anunció el inicio de una primera oleada de ataques con misiles y drones contra lo que denominó “territorios ocupados”. Las sirenas antiaéreas se activaron en Jerusalén y otras zonas del centro de Israel a las 10:29 de la mañana (hora local), mientras se observaban interceptaciones en el cielo y se escuchaban explosiones.
El Ejército israelí informó que sus sistemas defensivos estaban operando para neutralizar los proyectiles lanzados desde territorio iraní. Parte de los misiles, según reportes locales, habrían sido dirigidos contra bases militares estadounidenses en Baréin y Catar.
Hasta el momento, no se han reportado cifras oficiales de muertos o heridos, aunque la comunidad internacional observa con preocupación la rápida escalada del conflicto, que podría desestabilizar aún más la región.
La situación continúa en desarrollo, mientras los llamados a la contención y a la vía diplomática resurgen en medio de uno de los episodios más críticos entre estas naciones en los últimos años.






