El día de la independencia en Washington se celebrará con aviones de combate sobrevolando la capital, tanques de guerra en las calles y un discurso del presidente estadounidense

Para el otrora rostro televisivo, el desfile tiene que ser un espectáculo mayúsculo. Como mínimo, mayor que el de París. “Tendremos que superarlo”, fueron las ambiciosas palabras de Trump a su homólogo francés Emmanuel Macron en el evento del 14 de julio. En enero de 2018 el republicano dio la orden al Pentágono para hacer realidad sus sueños de propaganda bélica con representantes de las cinco ramas del Ejército con el mayor presupuesto del mundo. Estaba previsto llevarlo a cabo en noviembre, en honor de los veteranos de guerra estadounidenses, pero finalmente se suspendió. “Cuando les preguntamos por un precio para acoger nuestro gran desfile de celebración militar, querían una cifra ridículamente tan alta que lo cancelé”, explicó el mandatario.
Los 92 millones de dólares de presupuesto fueron un tropezón, pero no lograron que la idea se evaporara. En febrero Trump anunció que el Día de la Independencia de este año sería “una de las celebraciones más grandes en la historia de Washington”, bautizada Un saludo a Estados Unidos. “Y estará dirigido por su presidente favorito ¡yo!”, escribió en su cuenta de Twitter. Hasta ahora, los washingtonianos solían celebrar el 4 de julio con barbacoas durante el día, un paseo por la zona de los monumentos por la tarde y cerrar la jornada bajo la luz de imponentes fuegos artificiales. Este año el plan incluye un despliegue militar que incluirá el sobrevuelo de aviones de combate, vehículos militares blindados y tanques aparcados.
Para el frustrado desfile del año pasado se habían descartado los tanques porque sus 60 toneladas podían arruinar las calles de la capital. El Consejo Municipal del Distrito de Columbia, que se ha mostrado en contra de la iniciativa del mandatario, tuiteó: tanks, but no tanks (tanques, pero no tanques), haciendo un juego de palabras con la habitual expresión thanks, but no thanks (gracias, pero no, gracias). Sin embargo, Trump ya ha dicho que se podrán ver los nuevos modelos del tanque Abrams y Sherman. El primero se usó durante la guerra del Golfo y el segundo durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Corea.
La Administración Federal de Aviación anunció este martes que las operaciones en el Aeropuerto Nacional Ronald Reagan de Washington se suspenderán entre las 18.15 y las 19.45 horas para permitir la exhibición de aviones militares. Antes de la pirotecnia, Trump tiene previsto dar un discurso a las 18.30, algo que ha suscitado las críticas de sus detractores por considerar que transformará la festividad nacional en un mitin político. Al ser preguntado en la Casa Blanca si cree que sus palabras llegarán a todos los ciudadanos, el presidente dijo que creía que sí y paso seguido, llevó la respuesta al terreno político.
La última vez que la capital estadounidense fue testigo de un desfile militar fue en 1991, cuando 8.800 soldados salieron a la calle para celebrar la victoria de la Guerra del Golfo durante la Administración de George Bush. Ese evento ya había sido un hito en su día porque en las últimas tres décadas no se había celebrado una marcha militar.





