Análisis de InSight Crime
Entre las víctimas se encontraban al menos dos miembros desmovilizados de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), así como un líder social del municipio.
El Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Ejército Popular de Liberación (EPL), que desde inicios de 2018 mantienen una violenta disputa por el control de la producción de cocaína en esa zona fronteriza con Venezuela, se deslindaron de su responsabilidad en el incidente a través de dos supuestoscomunicados emitidos por cada grupo.
Sin embargo, La Opinión informó que de manera extraoficial se dio a conocer la teoría de que la masacre habría sido causada por un ajuste de cuentas del ELN con supuestas disidencias de las FARC, que se estarían sumando a las filas del ELP, según informes recogidos en trabajos de campo en la zona.
Las acciones violentas del ELN en ese territorio se han agudizado en la última semana también del lado venezolano. El 26 de julio, la periodista venezolana Sebastiana Barráez advirtió sobre el asesinato de seis obreros y la toma de una finca en el estado venezolano de Zulia, presuntamente por miembros del ELN.
Hacendados y periodistas de la región aseguran que otra de las víctimas del ataque fue un militar venezolano. Aunque el gobierno de ese país no ha informado sobre este hecho, InSight Crime tuvo acceso a un reporte policial donde se especifica que el oficial asesinado es Roberto Ultin González, un teniente activo del ejército, adscrito al comando de fuerzas especiales, quien resultó herido durante “un intercambio de disparos entre el ejército venezolano y grupos irregulares colombianos”.
Análisis de InSight Crime
Las autoridades de Colombia y Venezuela parecen haber abandonado la región de Catatumbo a su suerte, y los grupos criminales que se disputan el mercado de la droga en esa zona fronteriza están aprovechando la situación.
El enfrentamiento armado entre el ELN y el EPL por el control territorial de Catatumbo, una de las zonas de mayor producción de cocaína en Colombia, se ha tornado cada vez más sangriento y parece estar fuera de control. La reciente masacre en El Tarra y los enfrentamientos en territorio venezolano, que han dejado varias víctimas, son una muestra de ello.
Mientras las autoridades venezolanas han preferido mantenerse al margen, dejando la zona en manos de los grupos irregulares, el gobierno de Colombia no se muestra capaz de dominar el impulso tomado por estas organizaciones criminales.
*Este análisis fue elaborado con información suministrada por el equipo de investigación de InSight Crime en Colombia.






