San Pedro Sula. La reciente convocatoria de la Selección Nacional de Honduras, dirigida por Francisco Molina, ha desatado una nueva polémica en el entorno futbolístico, luego de que el presidente del Club Deportivo Marathón, Daniel Otero, cuestionara públicamente la ausencia total de jugadores de su equipo en el listado oficial.
En declaraciones recogidas por el medio Diario Diez, Otero expresó su inconformidad ante lo que considera una decisión difícil de justificar desde el rendimiento deportivo, señalando que figuras como Alexy Vega, Rubilio Castillo, Damián Ramírez y Carlos Chuy Pérez han tenido participación destacada en la Liga Nacional y, a su criterio, merecían ser considerados.
“No es un tema deportivo”
El dirigente fue más allá del análisis futbolístico y dejó entrever que la exclusión responde a factores estructurales dentro del sistema.
Según Otero, en el fútbol hondureño persiste una dinámica en la que ciertos clubes mantienen una posición dominante en las decisiones que impactan tanto la Liga Nacional como la selección. Sin mencionarlo de forma directa como acusación formal, el presidente del Marathón apuntó hacia el peso histórico del Club Olimpia Deportivo en estos procesos.
Para el jerarca verdolaga, esta concentración de protagonismo no solo influye en convocatorias, sino también en la proyección de jugadores hacia el extranjero, lo que —en su opinión— termina convirtiendo la selección en una vitrina de negocio más que en un equipo armado estrictamente por mérito deportivo.
Impacto en la competitividad de la selección
Otero también vinculó este tipo de decisiones con los resultados internacionales de Honduras en los últimos años. Desde su perspectiva, priorizar jugadores en función de estructuras de poder o intereses comerciales debilita el nivel competitivo real del combinado nacional.
El dirigente sostuvo que el fútbol hondureño ha acumulado múltiples fracasos a nivel internacional, y que seguir apostando por los mismos esquemas no permitirá un cambio en los resultados.
Un llamado a la equidad
Las declaraciones del presidente del Marathón se suman a una discusión recurrente en el país: la necesidad de garantizar procesos transparentes y equitativos en la selección de jugadores para la selección nacional.
Mientras el cuerpo técnico no ha respondido oficialmente a estas críticas, el posicionamiento de Otero deja claro que, desde su llegada a la presidencia del club sampedrano, su discurso estará marcado por una postura firme frente a lo que considera desequilibrios dentro del sistema.
La polémica, lejos de cerrarse, vuelve a poner sobre la mesa una pregunta de fondo: si las convocatorias responden estrictamente al rendimiento deportivo o si están condicionadas por estructuras históricas de poder dentro del fútbol hondureño.





