El edificio sigue cerrado tras la polémica: crecen las dudas sobre las operaciones de Invertech
La incertidumbre continúa en torno a las actividades de Invertech, luego de que su sede permaneciera cerrada tras el escándalo que la vincula con un posible esquema de estafa piramidal en Honduras. La situación ha generado preocupación entre inversionistas y autoridades, especialmente después de que se confirmara que la empresa no cuenta con autorización para captar dinero del público.
La Comisión Nacional de Banca y Seguros (CNBS) fue contundente al señalar que Invertech únicamente está registrada para realizar actividades relacionadas con bienes raíces, lo que excluye cualquier tipo de captación de fondos de inversionistas. Esta aclaración encendió las alarmas, ya que múltiples personas habrían entregado dinero a la empresa bajo promesas de altos rendimientos.
Invertech inició operaciones en el departamento de Copán y posteriormente expandió su presencia con una sucursal en San Pedro Sula, donde logró captar la atención de decenas de ciudadanos interesados en oportunidades de inversión. Según testimonios de afectados, la empresa ofrecía ganancias rápidas y superiores a las del mercado tradicional, una característica común en esquemas financieros irregulares.
Tras la divulgación del caso, el edificio donde operaba la compañía fue cerrado sin previo aviso, lo que aumentó la incertidumbre entre los inversionistas. Muchos de ellos se han presentado en el lugar en busca de respuestas, sin obtener información oficial sobre el paradero de los responsables ni sobre la recuperación de sus fondos.
Expertos en finanzas advierten que este tipo de situaciones suelen presentar señales de alerta claras, como la falta de regulación, la opacidad en las operaciones y la promesa de rendimientos poco realistas. En este sentido, la CNBS reiteró el llamado a la población a verificar siempre que las entidades financieras estén debidamente autorizadas antes de realizar cualquier inversión.
El caso de Invertech se suma a otros episodios similares registrados en el país, lo que ha puesto en evidencia la necesidad de fortalecer los mecanismos de supervisión y educación financiera. Mientras tanto, las autoridades no descartan abrir una investigación formal para determinar si efectivamente se trata de un esquema piramidal y establecer las responsabilidades correspondientes.
Por ahora, el silencio de la empresa y el cierre de sus oficinas continúan alimentando las sospechas, dejando a decenas de inversionistas en una situación de incertidumbre y a la espera de respuestas claras sobre el destino de su dinero.





