En medio de un clima de creciente discusión sobre las prioridades del gobierno, la diputada liberal Alia Kafati lanzó fuertes cuestionamientos respecto a la presencia de creadores de contenido en espacios oficiales, particularmente en la sede del Poder Ejecutivo.
La legisladora dejó claro que su preocupación no radica en la figura individual de los influencers, sino en el mensaje que se proyecta hacia la ciudadanía. Según expresó, permitir este tipo de participaciones en Casa Presidencial de Honduras podría interpretarse como una señal de desconexión con las verdaderas necesidades del país.
“El problema no es que un influencer llegue a Casa Presidencial; el problema es lo que eso representa”, manifestó Kafati, subrayando que Honduras atraviesa desafíos urgentes en áreas clave como el empleo, la salud, la educación y la infraestructura. En ese contexto, consideró que este tipo de acciones podrían percibirse como distracciones frente a problemas estructurales que requieren atención inmediata.
La congresista también advirtió que el país enfrenta una compleja coyuntura internacional marcada por la crisis global de combustibles, lo que incrementa la presión sobre la economía nacional. Ante ese panorama, insistió en que la ciudadanía demanda respuestas concretas por parte del gobierno, enfocadas en políticas de austeridad y soluciones sostenibles.
Kafati sostuvo que abrir espacios —y posiblemente destinar recursos— para actividades que calificó como “espectáculos” podría desviar la atención de temas prioritarios, debilitando la confianza pública en las instituciones.
El señalamiento de la diputada se suma a un debate más amplio dentro de la esfera política hondureña sobre el uso de plataformas digitales, la comunicación gubernamental y la manera en que se construye la imagen institucional en tiempos de redes sociales.
Mientras tanto, diversos sectores continúan analizando el impacto de estas decisiones en la percepción ciudadana, en un momento en que la exigencia por resultados tangibles se vuelve cada vez más evidente.






