Tegucigalpa, Honduras — 29 de abril de 2026
El Congreso Nacional volvió a colocarse en el centro del debate político tras aprobar, la noche del martes, una moción exhortativa que ordena retirar el retrato del expresidente del Legislativo Luis Redondo, al considerar que su nombramiento “careció de legitimidad”.
La iniciativa fue impulsada por los diputados Rashid Mejía y María José Sosa, quienes argumentaron que la designación de Redondo en enero de 2022 no contó con la mayoría de votos requeridos dentro del hemiciclo legislativo.
Un debate que revive la crisis de 2022
Durante la discusión, los parlamentarios retomaron los hechos que marcaron el inicio de aquella legislatura, señalando que la elección de Redondo fue producto de una imposición política respaldada por el oficialista Partido Libertad y Refundación y el Poder Ejecutivo de ese momento.
Según los proponentes, en aquella sesión el verdadero respaldo mayoritario habría recaído en Jorge Cálix, cuyo nombramiento fue posteriormente desconocido en medio de una crisis que derivó en enfrentamientos dentro del Congreso Nacional.
Algunos congresistas evocaron incluso los episodios de tensión vividos en el hemiciclo, describiendo la llegada de Redondo como una imposición “a patadas”, en alusión a los incidentes que sacudieron la institucionalidad legislativa en ese momento.
División política y rechazo del oficialismo
La aprobación de la moción no estuvo exenta de controversia. La bancada del partido oficialista manifestó su rechazo durante el debate, calificando la decisión como una acción política que busca reescribir la historia reciente del país.
Pese a las protestas, la iniciativa fue respaldada por la mayoría de los diputados presentes, consolidando así una resolución que trasciende lo simbólico y reabre viejas heridas dentro del panorama político hondureño.
Postura desde el Ejecutivo
Por su parte, la designada presidencial María Antonieta Mejía respaldó la medida, señalando que responde a criterios de legalidad y memoria institucional.
“La ilegalidad no se honra en retratos, ni puede presentarse como memoria histórica institucional. La historia se construye con legitimidad, respeto a la ley y verdadero servicio al país”, expresó la funcionaria, alineándose con los argumentos de quienes promovieron la moción.
Un símbolo en disputa
La decisión de retirar el retrato de Redondo pone de relieve que las disputas sobre la legitimidad de los liderazgos políticos en Honduras siguen vigentes. Más allá del acto simbólico, el episodio evidencia que la crisis institucional de 2022 continúa proyectando sus efectos en el presente, alimentando la polarización entre las distintas fuerzas políticas del país.






