Puerto Cortés, Honduras — En una operación conjunta que pone de relieve el fortalecimiento de las estrategias de seguridad en puntos clave del país, autoridades hondureñas lograron el decomiso de un importante lote de armas de fuego ocultas dentro de un contenedor procedente de Estados Unidos, en uno de los principales puertos de la nación.
La acción se llevó a cabo en las instalaciones del centro logístico de la Operadora Portuaria Centroamericana (OPC), donde equipos especializados ejecutaron una inspección minuciosa tras detectar posibles irregularidades en la carga. El operativo fue resultado de un trabajo articulado entre diversas dependencias de seguridad, incluyendo la Dirección Nacional de Servicios Policiales Fronterizos (DNSPF), el Grupo de Operaciones Especiales Tácticas (GOET), la Dirección Nacional Policial Antidrogas (DNPA), la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN) y la Unidad de Control de Contenedores (UCC).
Durante la revisión, los agentes localizaron un total de cinco pistolas, un fusil tipo AR-15, varios cargadores y más de 200 proyectiles de distintos calibres. El hallazgo evidenció un sofisticado método de ocultamiento: todo el armamento se encontraba escondido dentro de un barril, camuflado entre encomiendas de artículos domésticos usados, con el aparente propósito de evadir los controles de seguridad portuaria.
Fuentes oficiales indicaron que este decomiso representa un golpe significativo contra redes dedicadas al tráfico ilícito de armas, una de las principales amenazas vinculadas al crimen organizado en la región. Según las autoridades, la incautación no solo impide que este arsenal llegue a manos de estructuras criminales, sino que también debilita su capacidad logística y operativa.
La Dirección Nacional de Servicios Policiales Fronterizos destacó que este tipo de resultados son producto de la coordinación interinstitucional y del fortalecimiento de los protocolos de inspección en puntos estratégicos como puertos, fronteras y aeropuertos. Asimismo, reiteró su compromiso de mantener y ampliar estas acciones para prevenir el ingreso de material bélico ilegal al territorio nacional.
Mientras tanto, las investigaciones continúan en curso con el objetivo de identificar a los responsables del envío y establecer las rutas utilizadas para el tráfico de armas. Las autoridades no descartan la participación de redes internacionales, dado el origen del contenedor y la naturaleza del cargamento.
Este nuevo decomiso vuelve a poner en evidencia la importancia de los controles en las cadenas logísticas internacionales y la necesidad de reforzar la cooperación entre instituciones nacionales e internacionales para combatir delitos transnacionales que afectan la seguridad regional.





