“Estamos dentro de un circo y todos saben quién lo maneja” una sola toma y una decisión inmediata.
La derrota de CD Marathón ante Club Olimpia Deportivo en las triangulares del Clausura 2026 de la Liga Nacional de Honduras no solo dejó consecuencias deportivas. También provocó una de las conferencias de prensa más explosivas y polémicas de los últimos años en el fútbol hondureño, con un Pablo Lavallén fuera de control y lanzando acusaciones que sacudieron a todo el entorno de la competición.
El técnico argentino no ocultó su enojo y centró toda su indignación en la jugada que abrió el partido: el penal sancionado por el árbitro Armando Castro luego de una acción sobre Michaell Chirinos.

Sin filtros, visiblemente molesto y elevando el tono en varios momentos, Lavallén aseguró que lo ocurrido en el estadio deja demasiadas dudas y hasta insinuó que existe una estructura que favorece directamente a Olimpia.
“Todo esto da para pensar muchas cosas. Lo que vimos hoy fue demasiado raro. Un penal mínimo, una sola toma y una decisión inmediata. Parece que aquí hay intereses más grandes moviendo los hilos”, expresó el entrenador sudamericano frente a los medios.
Lavallén carga contra la televisión y habla de conflicto de intereses
Pero el momento más delicado de la conferencia llegó cuando el estratega dejó de hablar únicamente del arbitraje y comenzó a cuestionar directamente a la empresa televisiva encargada de transmitir el campeonato hondureño.
Según Lavallén, resulta imposible garantizar transparencia cuando una misma compañía tiene participación tanto en las transmisiones como en uno de los clubes más poderosos del país.

“No se puede ser juez y parte al mismo tiempo. Si vos manejás las imágenes que revisan los árbitros y además sos dueño de un equipo, entonces todo queda condicionado. Así de simple”, disparó.
Las palabras del técnico provocaron incomodidad inmediata en la sala de prensa, especialmente porque varios periodistas presentes trabajan para medios relacionados con la televisora señalada por el argentino.
Lejos de bajar la intensidad, Lavallén continuó con un discurso desafiante y sostuvo que desde antes del inicio del torneo ya sospechaba de posibles situaciones irregulares con el manejo del FVS.

“Cuando nos explicaron cómo funcionaba el sistema, pregunté quién controlaba las imágenes. Ahí entendí muchas cosas. Hoy quedó claro. Había una sola cámara y casualmente era la más lejana. Eso no puede pasar en un partido tan importante”, manifestó.
El DT asegura que “el circo” favorece siempre al más poderoso
El entrenador de Marathón insistió varias veces en utilizar la palabra “circo” para describir el contexto del campeonato hondureño y dejó entrever que los equipos grandes cuentan con ventajas estructurales que terminan influyendo en los resultados.
Las declaraciones rápidamente comenzaron a viralizarse en redes sociales y generaron un terremoto mediático dentro del fútbol nacional.
Olimpia guarda silencio mientras crece la polémica
Hasta el momento, ni Club Olimpia Deportivo ni la empresa televisiva mencionada por Lavallén han emitido un comunicado oficial respondiendo a las acusaciones del técnico.
Sin embargo, dentro del entorno de la Liga Nacional existe preocupación por el impacto que podrían tener estas declaraciones, ya que el reglamento contempla sanciones para quienes atenten contra la honorabilidad del arbitraje o de las instituciones deportivas.
Incluso, distintas voces ligadas al campeonato consideran que el entrenador argentino podría enfrentarse a un duro castigo disciplinario en las próximas horas.
Marathón queda golpeado en lo deportivo y en medio de la tormenta
Más allá de la controversia, la derrota deja a CD Marathón en una situación complicada dentro de las triangulares, mientras Olimpia toma fuerza en la lucha por llegar a una nueva final del fútbol hondureño.
Pero el foco ya no está únicamente en la tabla. El verdadero incendio ahora se encuentra fuera del campo, con un Pablo Lavallén que decidió romper el silencio y desafiar públicamente a uno de los sectores más poderosos del balompié nacional.
La tensión aumenta, las reacciones continúan apareciendo y todo apunta a que esta historia todavía está lejos de terminar.






