Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES«Es una amenaza, una pandilla despiadada que ha violado nuestras fronteras y ha transformado barrios que una vez fueron pacíficos en campos de muerte ensangrentados. Gente horrible, por cierto», sostuvo.
La Casa Blanca ya había emitido el lunes un comunicado donde, en menos de 500 palabras, calificó 10 veces de «animales» violentos a los miembros de la MS-13.
«La administración entera del presidente Trump está trabajando incansablemente para llevar a estos animales violentos a la justicia», indicaba el texto.
Muchos desconfían que el asunto esté siendo usado por Trump para criminalizar a los inmigrantes y justificar sus peticiones para endurecer la política migratoria de Estados Unidos.

Y otros advierten que las acciones de Trump contribuyen paradójicamente al objetivo de la MS-13 de generar temor en las zonas donde operan y ante pandillas rivales, atrayendo a más jóvenes a sus filas.
«Si es uno pandillero activo, claro, se glorifica al saber que el hombre más poderoso del mundo tiene el nombre de su pandilla en la boca», dice Alex Sánchez, un exmiembro de la MS-13 que dirige en Los Ángeles la organización Homies Unidos, la cual busca mantener a jóvenes alejados de las pandillas.
«Le está dando publicidad», agrega Sánchez en diálogo con BBC Mundo. «Le ayuda al ego de la pandilla».
«Matar, violar y controlar«
Trump ha puesto a la MS-13 en la palestra con una insistencia extraordinaria.
El mandatario viajó en julio a Brentwood, un pueblo de Nueva York estremecido por una serie de brutales asesinatos de la pandilla, a la que acusó de hacer «una carnicería» con algunas de sus víctimas.
«Las golpean con palos. Las cortan con machetes y las apuñalan con cuchillos. Han transformado los parques pacíficos y los barrios hermosos y tranquilos en campos de muerte manchados de sangre. Son animales», dijo.





