SAN PEDRO SULA.- La Fiscalía hondureña ha confirmado que el pandillero José Virgilio Sánchez Montoya, alias «El Pechocho», que fue capturado el 27 de mayo en la colonia Jardines del Valle debía estar en la cárcel El Pozo cumpliendo una sentencia de 500 años.
A pesar de ya haber sido detenido por una masacre de 17 personas ocurrida en la colonia Valle de Sula el 17 de septiembre del año 2010, el peligroso pandillero andaba libre por la capital industrial.
José Sánchez aparece en una lista de reos trasladados a El Pozo, además, las autoridades ahora confirman que incluso se cuenta con el registro de sus huellas dactilares. Lo cual indica que logró salir de ahí recientemente, dejando evidenciado que la «máxima seguridad» de El Pozo no existe y el sistema penitenciario de Honduras sigue vulnerable a la corrupción del Estado.
De hecho, el Instituto Nacional Penitenciario dio justificaciones absurdas sobre el caso. Justo ayer comunicaron que este pandillero capturado simplemente tenía el mismo nombre que un reo de El Pozo.
«Se investiga una posible suplantación de identidad», declaró el INP.
Pero hoy fuentes que trabajan el caso no tuvieron más remedio que aceptar que las huellas dactilares coinciden con el reo que ingresó alguna vez a El Pozo.





