El Mundo de Ahora

Maduro fuerza a las cadenas de supermercados a bajar precios

Llegan a los supermercados de madrugada, piden listas de precios y se llevan los productos para luego revenderlos. Es lo que denuncia el Parlamento venezolano, mayoritariamente opositor, ante el decreto de Nicolás Maduro de rebajar los precios de los alimentos básicos al nivel de lo que costaban en diciembre.

Y es que para intentar frenar la galopante inflación que marcó más de 2.700% al cierre del año pasado, una cifra récord en la historia del país y la más alta en todo el continente, el mandatario venezolano ordenó rebajar los precios a los niveles de diciembre, en un intento de congelar el tiempo o volver a un pasado reciente que se resiste a quedarse encapsulado.

 

Varias personas buscan productos en un supermercado de Caracas

Largas colas en los supermercados

Varios supermercados como la cadena Excelsior Gamma y el Centro Plaza se vieron colapsados por las colas, otros como el hipermercado Makro de Valencia prefirió sufrir un incendio antes de entregar su local a los buscadores de rebajas forzadas. El retorno de las fiestas de diciembre y de un Día de Reyes nada generoso ni pródigo sorprendió a los caraqueños este fin de semana con interminables colas para entrar a los supermercados y poder abastecerse con los últimos productos que quedan antes de entrar a la carestía absoluta de alimentos y la desquiciante hiperinflación que este año promete pasar del 5.000%.

Los sufridos venezolanos tuvieron que esperar unas cuatro horas para tener acceso a unos supermercados custodiados por soldados de la Guardia Nacional. Algunos ejemplos de las rebajas impuestas: el litro de leche descremada de larga duración de 69.000 bolívares bajó a 39.500 bolívares (0,31 dólar al cambio de 125.000), el sobre de 65 gramos de pollo con fideos de Maggi de 30.000 bajó a 16.000 (0,12 dólar), el paquete de 400 gramos de avena en hojuelas pasó de 69.000 bolívares a 30.000 (0,24 dólar).

Pero la mayor demanda se produjo en los productos lácteos como los quesos blancos y el jamón que desaparecieron hasta agotarse el inventario por las colas.

Protesta opositora

Para la oposición, el régimen de Maduro «juega con el hambre y la miseria del pueblo de Venezuela como parte de un plan para controlarnos. Decía el libertador Simón Bolívar: maldito el soldado que dispara un arma contra su pueblo; pues, maldito el gobierno que utiliza el dinero del pueblo para hacerlo pasar hambre».