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Mujeres retenidas en gasolinera por hablar español en EE.UU.

Fueron a comprar huevos y leche a una gasolinera y terminaron retenidas por un agente de la Patrulla Fronteriza durante más de media hora.

El “delito”: hablar español.

El caso de Ana Suda y Mimi Hernández, dos mujeres estadounidenses que residen en Havre, Montana, cerca de la frontera de Estados Unidos con Canadá, se volvió viral tras la difusión de un video del incidente, ocurrido el pasado 16 de mayo.

Ese día por la noche, las dos amigas esperaban en la cola para pagar en una gasolinera de esa pequeña localidad cuando un agente de la Patrulla Fronteriza exigió ver su identificación.

Las dos mujeres supieron que la razón por las que se les ordenó que se identificaran fue que hablaban español “en un estado predominantemente angloparlante”.

¿Sesgo racial?

Tras tomar su identificación, el agente llevó a las mujeres al estacionamiento, donde tuvieron que esperar mientras hacía las comprobaciones necesarias.

Ana Suda le pidió al funcionario que se identificara y le advirtió que iba a grabar todo el encuentro con su teléfono celular, algo a lo que el agente, que se identificó como O’Neal, no se opuso.

En el video se ve cómo Suda le pregunta si las está juzgando por su apariencia.

“No tiene nada que ver con eso”, responde. “Señora, la razón por la que le pedí su identificación es porque llegué y vi que estaban ustedes hablando español, lo cual no se oye mucho por aquí”.

Las mujeres estuvieron retenidas unos 35 minutos antes de que les permitiera marchar.

Suda, que nació en El Paso, Texas, y vive en Montana con su esposo y su hija de 7 años, llevó su caso ante la Unión Estadounidense de las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) para evaluar si puede emprender acciones legales contra el agente.

respecto a este tipo de comportamientos”.

José Cobas, Universidad de Arizona

Por su parte, Chris Rickerd, consejero de la ACLU, condenó las acciones del agente O’Neal en Montana.

“Es escandaloso que el CBP alegue que el hecho de que una persona hable español en una tienda justifique un trato desigual basado en la raza o etnicidad”, le dijo Rickerd a la BBC.

“La dirección de la Patrulla Fronteriza tiene que condenar inmediata y claramente que se le pidan los documentos a alguien por hablar español”, señaló, añadiendo que el agente ignoró los derechos constitucionales de dos mujeres al llevarlas a un lado por hablar un idioma extranjero.