SAN PEDRO SULA.- La comunidad estudiantil hondureño ya se encontraba inmersa en varios conflictos político/económicos en Honduras: realizando protestas continuamente solicitando reducciones en el pago del transporte público y -en nivel básico y medio- exigiendo el pago del bono estudiantil. Pero con los últimos asesinatos, dos colegiales en Tegucigalpa y la noche del domingo un universitario en San Pedro Sula, han caído en la indignación total.
El malestar de los estudiantes apunta a que el Estado, de alguna u otra forma, participa en la violencia en contra de ellos para aplacar sus protestas.
La noche del domingo mataron a disparos a Kevin Orellana. El era miembro activo del Movimiento Estudiantil Universitario y participaba a menudo en protestas en contra de Juan Orlando Hernández y más recientemente en contra del aumento al pasaje de transporte.
Para sus compañeros y amigos, hay una relación entre su actividad «militante» en el MEU y lo que le pasó el domingo.
Sin embargo, la versión preliminar de las autoridades es que fue asesinado por un guardia de seguridad de la colonia Los Laureles (la cual queda a pocos metros de la UNAH- VS), en donde residía Orellana. Se presume que hubo una discusión, el guardia disparó y luego se dio a la fuga.





