MEXICO.- El gobierno mexicano ha lanzado la tarde de este miércoles las medidas a tomar ante la inminente llegada de la caravana de migrantes hondureños a su frontera, y no son precisamente favorables para los viajantes.
Por una parte dejan claro que solo aquel que llegue con la documentación requerida, es decir, pasaporte y visa mexicana, podrá atravesar las puertas. Por otra, sin embargo, mencionan la opción de pedir refugio político.
Eso sí, dicho trámite debe hacerse individualmente y las posibilidades de obtener dicho beneficio en este caso son pocas o nulas.
Estas son las medidas anunciadas por el gobierno mexicano:
Primero. Toda persona que desee ingresar a territorio nacional y cuente con los documentos de viaje y una visa concedida por el Gobierno de México, por medio de la red consular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, podrá ingresar al país y moverse con plena libertad en el mismo por el tiempo de vigencia de la visa.
Segundo. Toda persona que ingrese a territorio nacional y desee solicitar el reconocimiento de la condición de refugiado o ser beneficiario de medidas de protección complementaria, deberá hacerlo individualmente, de conformidad con la legislación vigente.
La Comisión Mexicana de Ayuda al Refugiados (COMAR) es la institución encargada de procesar y analizar dichas solicitudes. La legislación nacional vigente establece un periodo de hasta 45 días hábiles, prorrogables por un periodo igual, para resolver sobre las solicitudes. Durante este tiempo el solicitante deberá permanecer en una estación migratoria, a cargo del Instituto Nacional de Migración (INAMI).
Tercero. En cumplimiento de la legislación nacional vigente, toda persona que ingrese al país de manera irregular, será rescatada y sujeta a procedimiento administrativo y, en su caso, será retornada a su país de origen, de manera segura y ordenada. Esta medida responde no sólo al cumplimiento de la legislación nacional, sino particularmente al interés del Gobierno de México de evitar que tales personas sean víctimas de las redes de trata y tráfico de personas, mismas que ponen en grave riesgo su seguridad e integridad personales.





