TEGUCIGALPA.- Juan Orlando Hernández finalmente afrontó el tema de la caravana de migrantes hondureños que marcha hacia Estados Unidos de manera ilegal, tildando el fenómeno de «juego político» iniciado por Mel Zelaya y su partido Libre.
Algunos miembros del referido partido han sido avistados en la caravana, y el exdiputado Bartolo Fuentes incluso fue detenido en la frontera con Guatemala y regresado a Honduras. Sin embargo, los más de 2,000 hondureños que marchan aseguran, en su mayoría, que se van de Honduras por falta de seguridad y la mala economía.
«Los hondureños no deben de prestarse a este juego político, porque es inhumano y condenable. Hay vidas de por medio que están en peligro», manifestó Hernández.
«No puedo entender cómo alguien puede usar la miseria del prójimo por razones de orden político; arriesgar la vida; poner niños enfrente, ancianos. Eso no se vale, eso no debe ser permitido bajo los principios de la dignidad de los seres humanos», reiteró.
Acerca de los supuestos incitadores de la caravana, reclamó: «Han rebasado los límites al poner en riesgo de la vida de la gente».





